Pablo, padre del niño de cinco años fallecido, habló sobre el vacío que dejó su partida y el proceso de duelo, mientras aguardan el esclarecimiento definitivo del accidente.
Se cumplió la primera semana del fallecimiento de Tomás, el niño de cinco años que perdió la vida tras ser atropellado en La Merced. El hecho conmocionó a la comunidad y generó una profunda tristeza en la provincia.
Pablo, padre del pequeño, volvió a expresar el dolor de su familia en medio del luto. Agradeció el apoyo de los vecinos que los acompañaron, pero describió la ausencia como un vacío inmenso. «Es un dolor que no se puede explicar, siento que me arrancaron una parte del alma», manifestó con la voz quebrada a El Once TV, recordando a Tomás como un niño «lleno de alegría».
Sobre las circunstancias del accidente, el hombre habló de la desolación que invade su hogar. «Uno nunca piensa que en un segundo la vida te puede cambiar para siempre, hoy entramos a la casa y el silencio nos mata», confesó.
La familia espera que los peritajes judiciales terminen de esclarecer lo ocurrido. «Solo pedimos respeto para nuestra familia en este momento de tanto sufrimiento», suplicó Pablo, agregando que su deseo es que su hijo «descanse en paz».
Finalmente, destacó que el recuerdo de Tomás permanecerá vivo en La Merced gracias al cariño de la gente y agradeció las muestras de apoyo. «La realidad es que el dolor no se va; hoy solo nos queda aprender a vivir con su ausencia», concluyó.
