En la audiencia de hoy se analizará la reconstrucción del hecho y se presentaron nuevas evidencias, como hallazgos genéticos y registros de cámaras de seguridad, en el caso contra José Eduardo Figueroa.
El juicio por el femicidio de Mercedes Kvedaras, ocurrido en agosto de 2023 en el barrio privado El Tipal, continúa su curso con el análisis de la reconstrucción del crimen. Las partes se centrarán hoy en la filmación de dicha reconstrucción, realizada el miércoles pasado en la vivienda donde sucedieron los hechos, para contrastar técnicamente la versión del imputado, José Eduardo «Jota» Figueroa, con las pruebas ya incorporadas al debate judicial.
Durante la reconstrucción, un punto que generó observaciones fue la utilización de un muñeco aportado por la defensa, cuestionado por no reproducir con precisión la contextura de la víctima. Ante esto, una funcionaria judicial colaboró personalmente para completar la simulación de la dinámica del ataque.
Por otro lado, peritos del CIF presentaron hallazgos genéticos que, según informaron, complican la situación procesal del acusado. La jefa de Biología Molecular confirmó la presencia de material genético de Figueroa en la zona del cuello, el área peribucal y las uñas de la víctima.
Asimismo, se presentaron registros de cámaras de seguridad de San Lorenzo que, según la investigación, muestran que el 29 de julio el vehículo del imputado circulaba a un minuto detrás del auto de su esposa, lo que confirmaría sospechas de seguimiento previo al hecho. Investigadores de la UGAP también detallaron que el día del crimen, el vehículo de la víctima fue conducido por una figura masculina hacia el descampado donde se halló el cuerpo, saliendo de la casa familiar y sin regresar durante esa mañana.
