El sector de los albergues por hora en la provincia registra una disminución en la cantidad de clientes, mientras las tarifas se mantienen en alza y los establecimientos implementan promociones para sostener el movimiento.
Los albergues transitorios en Salta atraviesan un momento marcado por una caída en la cantidad de clientes y un ajuste en los precios, en sintonía con el contexto económico nacional. Actualmente, el turno más económico en la ciudad puede comenzar en torno a los 10 mil pesos, escalando hasta los 31 mil en habitaciones con servicios premium como hidromasaje, según el nivel del establecimiento.
Una lógica comercial se ha hecho más evidente: de domingo a jueves suelen ofrecerse promociones y tarifas más accesibles, mientras que los fines de semana y vísperas de feriado concentran los valores más altos. A nivel nacional, el sector reconoce una caída superior al 20% en la asistencia a este tipo de alojamientos en los últimos dos años, en línea con el descenso general del consumo.
Frente a este escenario, los establecimientos salteños han comenzado a adaptar sus estrategias. Descuentos por días específicos, promociones online y mejoras en las habitaciones son algunas de las medidas implementadas para mantener la demanda. Paralelamente, se observa un cambio en el comportamiento de los clientes, quienes buscan opciones más económicas o ajustan gastos dentro de la experiencia.
La tendencia impacta en todos los niveles del sector, desde los alojamientos más accesibles hasta los de mayor categoría, lo que refuerza la idea de un fenómeno influenciado principalmente por factores económicos. En Salta, donde estos establecimientos forman parte de una dinámica social desde hace décadas, el cambio se traduce en una menor frecuencia de visita y decisiones más medidas por parte de los consumidores.
