En un procedimiento realizado este viernes, la comuna inutilizó dispositivos que superaban los niveles de ruido permitidos, retirados de motocicletas en controles previos.
El municipio de San Ramón de la Nueva Orán llevó a cabo un operativo de destrucción de caños de escape adulterados que habían sido secuestrados en distintos controles vehiculares. El procedimiento se realizó este viernes en el Predio de Infraestructura (ex EDESA), ubicado en la intersección de Emilia Bustamante y Eduardo Arias.
En la actividad estuvieron presentes el intendente Baltasar Lara Gros y el director de Tránsito, Horacio Pereyra. En total, se inutilizaron 131 caños de escape, de distintas características: nuevos, usados y de alta gama, que habían sido retirados de motocicletas por superar los niveles de ruido permitidos.
El procedimiento consistió en disponer los elementos en filas dentro del predio y luego aplastarlos con una pala excavadora, dejándolos completamente fuera de uso. Desde el municipio señalaron que la medida apunta a evitar que estos dispositivos vuelvan a circular, ya que generan ruidos molestos y afectan la convivencia urbana.
