La misión de la NASA, tras un sobrevuelo lunar, enfrenta la fase más crítica con el reingreso a la atmósfera y un amerizaje previsto para esta tarde en el Pacífico.
La misión Artemis II de la NASA se prepara para concluir su viaje de diez días con el regreso a la Tierra este viernes. La cápsula Orión, con cuatro astronautas a bordo, iniciará una maniobra de reingreso considerada la de mayor riesgo de toda la expedición, que culminará con un amerizaje controlado en el océano Pacífico, frente a San Diego.
El proceso comienza con el desprendimiento del módulo de servicio, dejando expuesto el escudo térmico. La nave debe ingresar a la atmósfera con un ángulo extremadamente preciso de aproximadamente -5,8°. Una desviación podría provocar la desintegración de la cápsula o un rebote que la dejaría perdida en el espacio.
Durante el descenso, Orión alcanzará velocidades superiores a los 40.000 km/h, generando temperaturas cercanas a los 2.700 °C a su alrededor y un fenómeno de plasma que interrumpirá las comunicaciones por varios minutos. El escudo térmico, compuesto por una estructura de titanio y bloques de material ablativo, será la principal protección para la tripulación.
Tras ajustes realizados a partir de la misión Artemis I, la NASA optó por una trayectoria de reingreso más directa para reducir el tiempo de exposición al calor. El amerizaje está programado para las 21:07 horas (hora de Argentina). Si la secuencia se desarrolla según lo previsto, la cápsula y la tripulación serán recuperadas por equipos de rescate en menos de dos horas.
