Javier Wayar brindó una entrevista sobre el fatal accidente que conmociona a la localidad, negando responsabilidad directa pero admitiendo el impacto emocional, mientras legisladores evalúan una intervención.
En el marco de la conmoción por la muerte de un niño de 5 años atropellado en La Merced, el intendente Javier Wayar rompió el silencio en una entrevista con Daniel Murillo. Aseguró que no tuvo responsabilidad en el hecho, aunque reconoció el profundo impacto emocional que le provocó la tragedia.
Wayar sostuvo que se pone «a la par de la familia» de la víctima, pero insistió en que no tuvo participación directa en lo ocurrido. «Yo no soy el culpable, pero me voy a sentir mal para toda la vida», expresó.
Respecto al conductor involucrado, el jefe comunal negó que se tratara de su chofer y explicó que era un empleado municipal al que conoce desde la infancia y a quien tenía viviendo en su casa. Según su relato, el hombre tenía antecedentes de conductas problemáticas y estaba impedido de manejar desde hacía meses. «No era mi chofer, tenía prohibido manejar», indicó.
También desmintió la versión de un robo del vehículo, aclarando que fue utilizado sin su autorización. «Se llevó la camioneta sin permiso, la llave estaba en el ropero. Yo estaba en mi casa con mi hijo», explicó, y agregó que realizó la denuncia durante la madrugada.
Wayar reconoció que el involucrado tenía problemas de consumo y que, según dijo, «todo el mundo sabía que podía tener problemas». En ese sentido, admitió que en reiteradas ocasiones intentó ayudarlo, incluso proporcionándole alojamiento.
En paralelo a sus declaraciones, legisladores del departamento Cerrillos avanzan con un pedido de intervención de la comuna de La Merced, en medio del impacto social e institucional que generó el caso.
