viernes, 29 agosto, 2025
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Escándalo de los audios: Francos apuntó a los «escoltas de la moral» en Diputados y el Gobierno contraataca

En medio del escándalo por los audios que revelan un presunto cobro de coimas en el Gobierno, el jefe de Gabinete, Guillermo Francos, aprovechó su habitual informe de gestión ante la Cámara de Diputados para tratar de empezar a manejar el caso con un contraataque que busca quitarle legitimidad a la ofensiva de la oposición y ciudar la campaña electoral del presidente Javier Milei.

«No se va a negar a responder a nada», anticiparon fuentes de Casa Rosada a iProfesional poco antes de la sesión informativa cuya fecha fue acordada antes de que se filtraran las grabaciones atribuidas a Diego Spagnuolo, ex titular de la Agencia Nacional de Discapacidad (ANDIS). Pero ya antes de empezar a responder, el jefe de Gabinete salió al ataque: «Resulta indignante que ahora se disfracen de escoltas de la moral», fue el primer dardo que lanzó.

El funcionario se expresó así al mismo tiempo que criticó los resultados económicos de la gestión kirchnerista anterior. Todo dentro del mismo plan: denunciar la filtración de los «supuestos audios» -según los definió- como «una operación política» que será aclarada en la Justicia.

Minutos antes de que iniciara su informe, los diputados de La Libertad Avanza el oficialismo ya perfiló cuál sería el clima de la sesión al destacar la presentación de Francos en medio del escándalo cuando «antes los jefes de gabinete nunca se presentaban».

No obstante, el «timming» de la convocatoria a la sesión igualmente fue extraño, porque el presidente de la Cámara baja, Martín Menem, confirmó la fecha justo en medio de la vorágine política en la que quedó inmerso el gobierno de Javier Milei a pesar de que nada les impedía demorarlo.

Escándalo de los audios: la estrategia de Guillermo Francos en Diputados y la línea que marcó Javier Milei

Milei rompió el silencio mientras Francos daba su informe en Diputados. Por primera vez se refirió directamente al escándalo y aseguró: «Todo lo que dice Spagnuolo es mentira. Lo vamos a llevar a la Justicia y vamos a probar que mintió».

En paralelo, el jefe de Gabinete ya empezaba a desplegar la misma estrategia ante la combativa Cámara baja, que consiste en desmentir al ex funcionario -cuya remoción Francos asumió como una sugerencia suya a Milei- denunciar una «operación» y mostrar fortaleza ante la oposición de cara a las elecciones. De hecho, el detalle del momento elegido para confirmar la convocatoria a la sesión informativa evidenció el interés del Gobierno por poner en marcha esta nueva hoja de ruta.

En el Congreso la oposición impulsa citaciones y pedidos de interpelación tanto para el jefe de Gabinete como para el ministro de Salud, Mario Lugones, y la secretaria general de Presidencia, Karina Milei, la más apuntada, entre otros funcionarios.

Al respecto, Francos llegó a Diputados decidido a responder las preguntas que le hagan (y que pueda contestar) sobre el tema. Para el oficialismo, con esto «no tiene sentido hacer una interpelación». Ahí está una de las claves para entender la importancia estratégica de esta sesión informativa para el Gobierno. La otra es la oportunidad que le dio la convocatoria para salir del modo defensivo y silencioso al contraataque, con un ojo en la campaña electoral.

De hecho, en varios tramos de su alocución Francos buscó marcar un contraste con las gestiones anteriores del kirchnerismo, con quien Milei pretende polarizar las elecciones e incluso se mostró firme cuando la sesión se descontroló entre gritos y preguntas filosas de la ex libertaria Marcela Pagano. «Yo no me voy a ir así que pueden discutir todo lo que quieran», sentenció.

El contraataque del Gobierno: qué dijo el jefe de Gabinete en su exposición inicial

Con más de 1.300 preguntas para responder, que la oposición envió por escrito antes de que explotara el escándalo, Francos no empezó su informe como siempre. En esta ocasión, fue directamente al ataque con críticas a los resultados económicos de la gestión del kirchnerismo y también a las leyes que la oposición impulsó en los últimos meses a contramano del plan económico de Milei.  

«Hace una semana, en este recinto, al igual que en el Senado, vimos cómo gran parte de la oposición puso en cuestionamiento el proyecto económico del Gobierno», empezó el funcionario y señaló que muchos de esos sectores son «los mismos» que dejaron al país «al borde del abismo en 2023, con la hiperinflación a la vuelta de la esquina y el 57% de los argentinos hundidos en la pobreza».

Francos apuntó que quienes gobernaron en el último tiempo acumularon «un promedio de déficit financiero anual en el orden del 5% del PBI» que, multiplicado por el promedio del PBI de los últimos 15 años, da «un estimado de 450.000 millones de dólares».

«¿Qué hicieron con ese dinero? ¿A dónde fue a parar?», lanzó el jefe de Gabinete y agregó: «Apenas con el 2% de ese monto alcanzaría para reconstruir los 40.198 kilómetros de rutas que comprendía Vialidad Nacional; o para darle un bono a cada jubilado de 56.000 dólares por única vez, o pagarle durante 15 años 400.000 pesos extra todos los meses. Más que duplicar la jubilación mínima».

¿Cómo fue el cruce de Francos con la oposición por el escándalo de los audios?

Poco después de señalar que «resulta indignante que ahora se disfracen de escoltas de la moral» y de hacer una defensa de los resultados económicos y financieros del Gobierno (entre los que destacó haber «sacado a 12 millones de personas de la pobreza»), Francos se refirió específicamente al caso de la ANDIS. 

El jefe de Gabinete aseguró que «se orquestó una operación política divulgando unos supuestos audios» del ex titular del organismo y disparó que «tanto la aprobación de leyes que demandan recursos que quiebran el equilibrio fiscal» como «la difamación de funcionarios» son parte «de un mismo patrón: el accionar de un pequeño grupo de personas que, en esta nueva Argentina, ya no tienen lugar».

En la misma línea, Francos ratificó que el Gobierno espera que la Justicia avance con la investigación y buscó marcar otra vez un contraste con gestiones anteriores. «Una vez más, responderemos ante todas estas maniobras con transparencia y respetando la división de poderes, cosas que no se han hecho en otras oportunidades de la historia reciente de los argentinos», apuntó.

Tras poner de relieve la remoción de Spagnuolo de la ANDIS y la intervención del organismo «realizar una profunda auditoría» con énfasis «en el sistema de compras y contrataciones», Francos volvió a tratar de encapsular el caso en la campaña electoral con la mira en la oposición kirchnerista.

«No nos dejemos engañar. El modus operandi populista, que aparece con más fuerza cuando se acercan las elecciones, y que esconde el deseo de conservar privilegios detrás de fines loables, es una práctica que estamos desmantelando y de no hacerlo nos llevaría a la quiebra nacional», afirmó en ese sentido.

La chicana del «3%» y una respuesta irónica del jefe de Gabinete

Uno de los momentos más álgidos de la sesión fue cuando empezó a hacer preguntas la diputada Marcela Pagano, quien se fue del bloque La Libertad Avanza y es objeto de sospechas en un sector del Gobierno, que cree que formó parte de lo que denuncian como una «operación».

Mientras la diputada interrogaba a Francos sobre supuestos ex agentes de Inteligencia que trabajarían en el Gobierno y agitaba la especulación sobre una filtración interna, la bancada de LLA gritaba, el diputado Maximiliano Ferraro (Coalición Cívica) le hizo a Francos un «tres» con los dedos. Fue una alusión a la parte de los audios que habla de ese porcentaje para Karina Milei. «No me falte el respeto», le advirtió el jefe de Gabinete.

Luego, Vilma Ripoll (Frente de Izquierda) lanzó otra ironía sobre «el tres». Francos no se achicó e incluso fue a contramano de su estilo moderado y respondió con una chicana: «Cuando los diputados de la Izquierda hacían así (el «tres» con la mano) pensé que se referían al porcentaje de votos que sacaron en Bolivia», lanzó.

Con ello, el jefe de Gabinete dio otra demostración de que la estrategia del gobierno de Milei ante la ofensiva que prepara la oposición en el Congreso pasará por depegarse del caso y calificarlo como una «operación política» enmarcada en la campaña y con fines «destituyentes», pero sin bajar la guardia.

La aclaración del Gobierno sobre la droguería involucrada en el caso

A pesar del intento por llevar la sesión hacia la discusión sobre el programa económico y las críticas del Gobierno a las últimas iniciativas que proponen aumentar recursos para jubilaciones, discapacidad y universidades, Francos no esquivó las insistentes preguntas sobre el escándalo de la ANDIS.

Entre las explicaciones que dio hubo una aclaración sobre la droguería Suizo Argentina, señalada por la voz que le atribuyen a Spagnuolo como la empresa que canalizaría el cobro de las coimas.

«Suizo Argentina no es un laboratorio, es una droguería. Esto lo digo para empezar a despejar un poco las dudas que se crean porque ustedes leen en algunos medios de comunicación y en Twitter alguna expresión desacertada y la toman como buena», indicó Francos.

Seguidamente, aseguró que «no es cierto que esta droguería haya cobrado del Estado nacional estos ciento y pico mil millones, no sé cuánto es porque uno dice una cosa y otro otra». Así se refirió a una revelación posterior a la difusión de los audios, según la cual esa firma incrementó exponencialmente sus ingresos por contrataciones públicas.

Francos aclaró que lo que hubo fue «una licitación para la provisión, depósito y traslado de medicamentos que se hizo por licitación pública, por el término de dos años y del que participaron otros oferentes», donde la Suizo Argentina ganó una parte y el resto los ganó OCA.

«Con respecto a las pensiones por discapacidad, lo que estamos haciendo es un relevamiento sobre las pensiones que se han otorgado en los últimos 20 años, porque es increíble ver cómo se han incrementado de 73.000 a 1.200.000 durante el período de 20 años que gobernó el kirchnerismo», agregó el jefe de Gabinete ante las muchas preguntas sobre esa área, el veto de Milei a la ley de emergencia en discapacidad y el escándalo de la ANDIS.

La remoción de Spagnuolo y la revelación de Francos sobre la decisión que le cuestionan a Milei  

Otro momento importante de la presentación de Francos en medio del escándalo se dio al responder las preguntas de Leandro Santoro. El diputado de Unión por la Patria trató de indagar sobre el rol de Daniel Garbellini, ex número dos de la ANDIS salpicado por los audios, y su remoción del cargo junto con la de Spagnuolo. Habló además de una «crisis institucional». Varios legisladores del kirchnerismo trataron de apuntalar esa tesis, peligrosa para Milei.

Sin embargo, el jefe de Gabinete volvió a optar por el contragolpe, al señalar que los audios aparecieron «el día martes de la semana pasada» y que al día siguiente «en un debate en este recinto el diputado Santoro tenía armado un discurso perfecto y la denuncia presentada por el doctor Dalbón (abogado vinculado a Cristina Kirchner) coincidía con el audio, también el día miércoles». Con la obvia intención de alimentar la hipótesis de una «operación política», agregó: «Todo armadito».

«Algunos dicen opereta, yo no quiero usar términos peyorativos para una operación bien montada», ironizó el jefe de Gabinete, quien por otro lado dejó una definición con la que intentó proteger al Presidente ante la pregunta sobre el despido de los funcionarios: «Yo le dije al Presidente que debía separarse al titular de la ANDIS, porque había salido un audio y este señor no había aclarado nada al respecto».

El ataque a Milei en Lomas de Zamora coronó una sesión muy conflictiva

Sobre el final de la sesión se coló el tema de la agresión que sufrió el Presidente durante la caravana que encabezó en el partido bonaerense de Lomas de Zamora. El episodio le sirvió al oficialismo para tratar correr aunque sea por un momento el foco de la atención pública y de la sesión.

«Los argentinos en la militancia política hemos llegado a un punto de confrontación tan grande que deberíamos trabajar todos por superarlo. Un incidente que se dio hoy en Lomas de Zamora, donde una caravana política de La Libertad Avanza fue apedreada, son hechos que no pueden suceder», indicó Francos. La diputada Mónica Frade (Coalición Cívica) le sugirió que para eso «pida cordura a los diputados de su sector político».

Sin embargo, el kirchnerismo y el resto de la oposición empezaron a retirarse del recinto cuando los bloques de LLA y del PRO exigían un repudio al ataque que sufrió la caravana de Milei, con críticas a ese sector político al que responsabilizan por el episodio.

«¡Repudien, no sean cagones!», les exigió un exaltado Cristian Ritondo, jefe del bloque del PRO. «Si son tan violentos de agredir a un Presidente, cómo van a dejar hablar», agregó mientras la bancada kirchnerista le gritaba. «Siempre fueron así. Qiueren derrotar al gobierno de Milei porque no aguantan que haya un gobierno al que le vaya bien, no aguantan que a los argentinos les vaya bien. Son el ‘cuanto peor mejor’, quieren a los argentinos en la pobreza, burros y encima tiran piedras», agregó.

A su turno, Silvana Giudici otra referente del PRO alineada con el oficialismo, advirtió: «No van a valer ni las operaciones de inteligencia, ni las piedras, ni ninguna de las patrañas a las que nos tienen acostumbrados para desestabilizar a este Gobierno, que lo votó la gente». En la misma línea, sostuvo que la oposición «cuando no pueden por el voto, van por la fuerza».

En tanto, el jefe del bloque La Libertad Avanza, Gabriel Bornoroni, lanzó: «Van a la caravana de un presidente y le tiran piedras. No saben hacer otra cosa que agredir. Por suerte esto se está acabando y el 26 de octubre vamos a llenar el Congreso de leones«.

La presentación de Guillermo Francos en Diputados se dio en ese marco de tensión casi permanente, primero por el escándalo de los audios sobre supuestas coimas y más tarde por el ataque a Javier Milei en la actividad electoral que encabezó en el corazón del conurbano bonaerense, bastión del kirchnerismo. En cualquier caso, el jefe de Gabinete trató de aprovechar la sesión sesión informativa ya no solo para defender la gestión, sino también para surfear la ola tóxica que se elevó frente al Gobierno.

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