InicioEspectáculosJosé María Muscari y Julieta Poggio: «Tener a la chica del momento...

José María Muscari y Julieta Poggio: «Tener a la chica del momento genera prejuicios»

Coqueluche, una comedia como las de antes cuenta con un promisorio debut: semanas con doble funciones y entradas agotadas. Dato técnico. ¿Dato artístico? En escena se combinan consagrados como Betiana Blum y Mónica Villa; talentos frescos como Agustín Sullivan y Mario Guerci y un nombre que está en boca de todos: Julieta Poggio. Todos dirigidos por alguien que sabe moldear la Biblia junto al calefón: José María Muscari.

En una gris tarde porteña, sentados en un cálido restaurante lindante con el Multiteatro (donde se ve la obra), Poggio, finalista de la última edición de Gran hermano, y Muscari, el papá de Sex, cuentan sin spoilers qué trae esta nueva versión del clásico que protagonizó años atrás Thelma Biral.

-¿Por qué Coqueluche es una comedia como las de antes? ¿Qué nos está faltando actualmente?

Muscari: La ternura, un valor que no se encuentra frecuentemente en el teatro. La obra recupera el género de la comedia rosa y con esto un fenómeno que llama a toda la familia a las butacas, como lo hizo Casados con hijos en el pasado verano y Matilda en las vacaciones de invierno. Ahora es el turno de Coqueluche.

Julieta Poggio y José María Muscari. El director fue el primero en llamar para trabajar a la finalista de

Julieta Poggio y José María Muscari. El director fue el primero en llamar para trabajar a la finalista de «Gran hermano». Foto Juano Tesone

-¿Qué tanto juega el elenco armado en convocar a todo tipo de público?

Muscari: ¡Factor clave el contar con un elenco tan ecléctico! Blum y Villa son ideales para ese público que busca a esas actrices de antaño y por lo tanto se enganchan más con el contenido profundo de la historia, Guerci y Sullivan van a una generación más cercana, y Poggio es el imán para los más jóvenes. Los tres traen el vértigo que los chicos buscan.

La virtud de verla primero

-¿Cómo llegó Coqueluche a tu vida, Julieta?

Poggio: Fue la primera propuesta laboral que me llegó luego de la casa de Gran hermano, antes que cualquier otro proyecto (N. de la R.: Julieta participó en Fuerza Bruta, infinidad de acciones comerciales y co-conduce Fuera de joda, el streaming de Telefe). Muscari me vio cuando nadie lo había hecho.

-Tarea titánica debe haber sido contactarla tras el reality…

Muscari: Fue un trabajo en cadena: me contacté con Carlos Rottemberg, él a su vez con la productora de GH (Kuarzo) y así se fue dando. Lo mas importante era que a Julieta le llegara el mensaje en concreto. Pero es cierto que en este caso el que primero se avivó, ganó… O sea, yo. (risas)

Julieta Poggio quedó enfrascada en una polémica con Pepe Cibrián, que se resolvió hablando por teléfono. Foto Juano Tesone

Julieta Poggio quedó enfrascada en una polémica con Pepe Cibrián, que se resolvió hablando por teléfono. Foto Juano Tesone

Poggio: Tal cual (ríe), pero también es cierto que me enamoré del guión y acá estamos.

-A diferencia de tus ex compañeros de GH; fuiste la única que no paró desde el final del reality. ¿Cuál creés que es tu diferencial?

Poggio: Siempre fui muy responsable, me encanta trabajar desde chica. Creo que estar en casa tirada con el celular es estar al pedo. Al estar cinco meses haciendo la plancha, salí con todas las pilas y cada cosa que se fue dando fue como tachar pendientes en mi lista de deseos.

Y con Coqueluche es amor puro, porque soy la mismísima Coqueluche, que se llama en realidad Juanita Guillotina. Un personaje auténtico, no le gusta la mentira, viene a destruir un poco un mundo de apariencias y al ser muy guarra y con mucha calle es el opuesto ideal de La Diva (Blum). Me tildaron de cheta y de “mili pili” en GH, pero acá se van a olvidar de Julieta Poggio.

Muscari: Yo creo que el diferencial que mencionás es que dentro de la casa ya se notaba que Juli era artista, que había nacido para esto. Muchos no saben que ella estudió teatro, hizo cine y se preparó en serio. Muchos ex participantes del reality no saben dónde ubicarse en este medio.

Ella es como un ángel

Entre cafecitos, gaseosas y un generoso tostado de jamón y queso pedido por Julieta Poggio, la complicidad en las miradas entre la protagonista y el director es no solamente evidente, sino palpable. En un corte de la entrevista repasan detalles de la obra y van puliendo escenas mentalmente.

Se nota un compromiso muy grande y la felicidad de ambos ante un teatro adaptado a la obra desde su hall todo ambientado en color rosa.

José María Muscari asegura que el teatro lo hace mejor persona. Foto Martín Bonetto

José María Muscari asegura que el teatro lo hace mejor persona. Foto Martín Bonetto

-Coqueluche fue un proyecto frustrado en su momento y te tenía como director, ¿no es así?

Muscari: Correcto, estábamos a punto de estrenar cuando por un problema personal Georgina Barbarossa se fue del proyecto y tuvimos que cancelar. Barbie Vélez era Coqueluche. Pero todo es por algo y siento que en este nuevo estreno, encontramos un balance perfecto y encontré en Julieta el ángel que Coqueluche necesita. Es una nueva cara y eso se tiene que valorar.

-¿Cómo te manejás ante la presión de los espectadores y los medios, Julieta?

Poggio: Vengo muy confiada dado que los ensayos fueron muy físicos, si bien está la lectura del guión pero con José es todo diferente. No tengo miedo y creo que la gente va a encontrar lo que está buscando.

-¿Y que te pasa José cuando referentes del medio, como Pepe Cibrián, critican sin haber visto el trabajo? Él dijo que las declaraciones de Julieta eran terribles, su léxico, su no saber…

Muscari: Creo que el prejuicio tiene que ver con el otro, no con uno. El prejuicio habla sobre quien lo hace. En el caso de Pepe siento que fue sin mala intención y quizás haya sido una cuestión generacional aunque todo haya terminado en algo positivo: que Pepe y Julieta terminen hablando por teléfono e invitándolo a vivir la experiencia Coqueluche. Pero también siento que al tener a “la chica del momento” trae coletazos prejuiciosos.

Julieta Poggio usa sus redes sociales para promocionar

Julieta Poggio usa sus redes sociales para promocionar «Coqueluche», la obra que protagoniza. Foto Juano Tesone

Poggio: Yo estoy esperando a Pepe con muchas ganas, él me invitó a ver Drácula y todo terminó súper bien. De todas formas yo pienso que está buenísimo que alguien de mi edad hable sin tapujos hasta de sexo, ¿no?.

-Recién Muscari mencionó el tan temido “la chica del momento”. A vos particularmente te pesa ese mote?

Muscari: (interrumpe) Perdón, hace tiempo Susana Giménez supo ser la chica del momento..

Poggio: No me molesta, pero me gustaría que no sea solamente “del momento”. Quiero aprovechar esta oportunidad para a partir de ahora poder formar una carrera, despegarme del reality y poder seguir trabajando de lo que amo.

De mi vida privada sí hablo

El tema Cibrián vs. Poggio no iba a quedar atrás sin una reflexión a lo Muscari.

Muscari: ¿Sabés lo que también nos pasó con la polémica con Pepe Cibrián? Nos dimos cuenta que aún con buenas intenciones, hay un prejuicio generacional que quizás no se habría expuesto si por ejemplo, el entrevistado era Marcos Ginocchio, el ganador de Gran hermano.

A la mujer siento que no se le permite hablar libremente de su sexualidad, eso es claro. Irónicamente, a nosotros, como proyecto; nos vino bárbaro este episodio, aún cuando sabemos que el prejuicio achica el arte. A nosotros nos enriqueció.

Poggio: Coincido. A mí me pasa, con respecto a las preguntas sobre la vida íntima, que al ser nueva en esto hasta hace poco no entendía por qué los medios buscaban siempre saber de mi cama y mi vida privada. Entendí que la gente es quien se interesa en esos temas. Al estar en la casa de GH es cierto que abrí naturalmente mi privacidad y el público quiere seguir esa novela.

Esa exposición mediática que yo busqué y experimenté en el reality creo que por ahora me invalida a decir “de mi vida privada no hablo” como lo hacen varios actores y actrices. Si lo digo quedo como agrandada. igual siempre trato de responder con la mejor.

Muscari: Es interesante como Coqueluche es una chica sin familia, sola en el mundo; todo lo contrario a Juli. Algo que me llena el corazón es ver el apoyo de la familia de Julieta: en la primera reunión el padre estuvo a su lado, su madre estuvo presente siempre, desde buscarle turno con el fonoaudiólogo hasta en los ensayos, con un amor y protección pocas veces visto.

José María Muscari y Julieta Poggio, en el Multiteatro, donde se ve

José María Muscari y Julieta Poggio, en el Multiteatro, donde se ve «Coqueluche», una comedia rosa. Foto Juano Tesone

Poggio: Con mi mamá somos muy unidas -ambas de Capricornio- y muy iguales. Las dos vamos al frente y no nos callamos ante la mentira y la injusticia. Yo me saco el sombrero ante ella.

Nosotros y las redes

Los celulares de todos no paran de recibir notificaciones dando pie a reflexionar sobre el tiempo invertido en las redes sociales, siendo dos generaciones totalmente diferentes.

Muscari: El otro día leía en una pared “Menos TikTok, Más arte”, lo cual cambiaría a “Más TikTok con arte”. Los artistas están en las redes y obvio que te potencia. Si te vas de las redes, te perdés no sólo el desarrollo de los artistas, sino también como artista, oportunidades.

Poggio: ¡Claro! ¡No es “ó”, es “y”! Redes y arte pueden convivir. Yo las uso para potenciar Coqueluche -aunque a veces me reten por spoilear tanto-, promover mis acciones y estar cerca de mis afectos que no veo tan seguido. Y lo mas importante es que la gente, gracias a las redes, se siente cerca de uno y eso es impagable.

Aún fuera de horario de función, ellos insisten en seguir ensayando y es por eso que la entrevista va llegando a su fin. La gente se empieza a agolpar en la puerta del Multiteatro y, anticipamos, que la salida del restaurante donde sucede la nota será un pandemonium de fans de Poggio, a quienes ella desde la mesa mira ya con ojos brillosos.

-Mucho se habla de una desprotección cultural, ¿por qué seguís apostando entonces al teatro?

Muscari: Primero, porque es un género único. Y segundo, porque la vida no me alcanza. La vida tiene un techo, el teatro no. Y también para ser mejor persona. Cada obra me hace mejor ser humano; de eso estoy seguro.

Julieta Poggio no teme hablar de sexo ni de su vida privada. Foto Juano Tesone

Julieta Poggio no teme hablar de sexo ni de su vida privada. Foto Juano Tesone

-¿Qué significa para vos el teatro, Julieta?

Poggio: Es sentirse viva, me siento como en mi casa. Estoy muy entusiasmada con este proyecto, amo a todo el elenco, nos llevamos bárbaro y cada salida del teatro es una ola de amor que me desborda.

-¿Qué le deseas a Julieta Poggio a partir de ahora, como director y como persona?

Muscari: Mucha tranquilidad, que sepa discernir lo urgente de lo importante. Ojalá que larga vida con Coqueluche, pero más allá de esta obra, larga vida con el teatro que es el compañero más fiel que existe.

Poggio: ¡Me caso con el teatro, desde ya!

WD

Más noticias
Noticias Relacionadas