Las organizaciones kirchneristas y de izquierda dieron por terminada la marcha a Lago Escondido

El grupo encabezado por Julio Cesar Urien anunció que “lograron su objetivo”, al que llamó una “gesta patriótica”. Los propios manifestantes reclamaban irse, agotados por el viaje, el calor y la falta de alimentos. 03/02/2023 23:41 Clarín.com Política Actualizado al 03/02/2023 23:41 Los manifestantes que integran la 7° Marcha por la Soberanía de Lago Escondido…

las-organizaciones-kirchneristas-y-de-izquierda-dieron-por-terminada-la-marcha-a-lago-escondido

El grupo encabezado por Julio Cesar Urien anunció que “lograron su objetivo”, al que llamó una “gesta patriótica”. Los propios manifestantes reclamaban irse, agotados por el viaje, el calor y la falta de alimentos.

03/02/2023 23:41

Actualizado al 03/02/2023 23:41

Los manifestantes que integran la 7° Marcha por la Soberanía de Lago Escondido decidieron en la tarde de este viernes dar por concluida la larga travesía que los llevó desde Buenos Aires y otras partes del país hasta la Patagonia. 

La cabeza de esta aventura, Julio Cesar Urien, presidente de la Fundación Interactiva para Promover la Cultura del Agua (Fipca), leyó a los medios un comunicado donde confirmó que los aproximadamente 200 militantes de diversas organizaciones kirchneristas y de izquierda que permanecieron en el sector comenzarán a desalojar el lugar al que habían arribado en colectivos el 31 de enero de 2023.

Además, agradeció la participación de los militantes y catalogó el viaje de “gesta patriótica”: “Cumplidos los objetivos de haber puesto de manifiesto que el Lago Escondido es de todos los argentinos desde la construcción de la 7 Marcha Federal a Lago Escondido por la Soberanía Nacional se ha decidido dar por concluida la misma”, indicó 

“Agradecemos al conjunto de los compatriotas que han acompañado esta gesta desde diferentes puntos del país y comunicamos que todos los participantes de la columna de montaña se encuentran en perfecto estado de salud”, agregó Urien, que leía sus apuntes tomados en una libreta.

La custodia policial a un lado y otro de la reja que impide el avance por el camino Tacuifí, en El Foyel. Foto: Marcelo Martinez

Por último, concluyó: “Primero, los integrantes de la columna del camino público de Tacuifí, que fueron arteramente atacados mientras transitaban el mismo, se encuentran atendidos y fuera de peligro. Segundo, la columna que se dirigió al aeropuerto privado de Lewis en Sierra Grande también cumplió su objetivo de visibilizar esta grave problemática. Tercero, por todo lo expuesto agradecemos a todas las organizaciones participantes y al pueblo argentino por su lucha y por apoyar esta causa por la soberanía nacional y recuperando el sentimiento patriótico. Las Malvinas son argentinas y el Lago Escondido también”.

Esta misma tarde, las distintas columnas discutían acaloradamente acerca de qué hacer en los próximos días. Mientras unos querían abandonar la zona inmediatamente, otros pretendían resistir un poco más. Un grupo en especial exigió que se los traslade en helicóptero desde la propiedad de Joe Lewis hasta El Bolsón para no utilizar los medios ofrecidos por la provincia y el propio empresario británico como camionetas o colectivos.

De todos modos, el cansancio de los manifestantes era general y marcado. A pesar de que habían llegado a Río Negro con una tonelada de comida y demás pertrechos, las provisiones comenzaban a mermar. Las altas temperaturas, la naturaleza en su cruda dimensión sureña y el ejercicio diario de ir y venir por el campo hicieron su propio trabajo con la gente.

Los manifestantes llegaron hasta la casa de Lewis e iniciaron un acampe. Foto: Marcelo Martinez.

La columna que atravesó la montaña para llegar a la casa de Lewis lo hizo después de 2 días y medio. Todos arribaron a la orilla de Lago Escondido exhaustos y con bajas energías. Al punto de que una de las jóvenes participantes debió ser trasladada en ambulancia hasta el hospital de El Bolsón por encontrase al límite de sus fuerzas.

Otro de los líderes de la marcha Jorge Rachid aprovechó a subirse a la ambulancia y cruzó escondido el camino de Tacuifí que era custodiado por los gauchos.

El enfrentamiento entre los gauchos y las organizaciones de izquierda y kirchneristas el último jueves dejó los ánimos muy caldeados, pero con un sesgo pesimista. Aunque Cele Fierro, la dirigente de izquierda, aseguró que seguirían en el lugar, la mayoría opinó que ya era suficiente.

Gauchos a caballo frenaron la marcha kirchnerista hacia Lago Escondido. Foto Télam

El padre Francisco Paco Olivera había iniciado una huelga de hambre al lado de la casa de Lewis en reclamo para que los dejaran pasar por el camino de Tacuifí. Este grupo aceptó salir de la propiedad escoltados por la policía de Río Negro, según trascendió.

La provincia destinó alrededor de 100 efectivos para cuidar a los manifestantes. También estuvieron abocados a ellos un grupo de médicos y dos ambulancias de la provincia y dos helicópteros enviados por el Gobierno.