Más de 800 chicos de primaria y jardín sin escuela, rehenes de la toma del “Lengüitas”

El Colegio tomado por secundarios es compartido con primaria, inicial, profesorado y un comercial nocturno. Crece el malestar entre las familias. Es el costado que menos se ha hablado de la reciente toma de escuelas en la Ciudad por estudiantes del nivel secundario. En el colegio “Lengüitas” de Juncal y Jerónimo Salguero, alrededor de 800 nenes y…

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El Colegio tomado por secundarios es compartido con primaria, inicial, profesorado y un comercial nocturno. Crece el malestar entre las familias.

Es el costado que menos se ha hablado de la reciente toma de escuelas en la Ciudad por estudiantes del nivel secundario.

En el colegio “Lengüitas” de Juncal y Jerónimo Salguero, alrededor de 800 nenes y nenas de nivel primario y de jardín de infantes no pudieron volver a clases desde el lunes, a causa de la toma de las instalaciones por los estudiantes del secundario.

La situación genera un malestar creciente entre padres y madres y también alumnos del colegio ubicado en la parte alta del Parque Las Heras, en Palermo. La Escuela Normal Superior en Lenguas Vivas “Sofía Esther Broquen de Spangenberg”, conocida popularmente como “Lengüitas”, es una institución educativa que alberga no solamente la secundaria: tiene los niveles inicial (jardín), primaria con más de 600 alumnos, y también un terciario y en sus aulas contiene también al Comercial nocturno N°26 donde adultos pueden terminar su secundaria, con 15 divisiones y cursada entre las 19.30 y las 23.15.

Desde el lunes por resolución del Rectorado a causa de la toma de los secundarios, todos los niveles quedaron con clases suspendidas.

El punto es sobre todo conflictivo con nivel jardín y primaria, donde hay fuertes vasos comunicantes porque los estudiantes del Lengüitas y sus hermanos en muchos casos, hacen toda su educación en el colegio desde que ingresan y hasta terminar el secundario.

Desde los secundarios que están en la toma y los padres y madres que los apoyan activamente, culpan a las autoridades. Afirman que hubo intentos de negociar para “delimitar” el espacio de la toma (a la cantina en subsuelo con baños y otros espacios circundantes, sin cruzarse con primaria) y de esa manera que no se interrumpan las clases de 1ro a 7mo grado. Las autoridades “les quieren endilgar la suspensión de clases primarias a los chicos”, se defienden.

Pero las autoridades, informaron el lunes por mail a toda la comunidad educativa y familias, firmado por la rectora del Lengüitas, Sonia Schröder, que “este Rectorado informa que en el día de hoy las instalaciones de la escuela han sido tomadas por los estudiantes del nivel medio. Atentos al protocolo y a las indicaciones de nuestra superioridad la escuela permanecerá cerrada y no habrá clases en ninguno de los otros niveles, hasta que la misma se levante”.

La secundaria del “Lengüitas” es de turno mañana y se extiende hasta primeras horas de la tarde, según la orientación. Jardín (salas de 2 años a 5 años) en jornada simple hay en ambos turnos, y a las 13 ingresan los más de 600 alumnos de la primaria, hasta las 17.15. Desde el lunes que empezó la toma, se quedaron sin colegio, en un clima de incertidumbre porque la toma es por “tiempo indeterminado”.

Además, cientos de chicos de primaria se quedan después de hora a talleres extracurriculares de fútbol, básquet, teatro, gimnasia artística, y son retirados del colegio a las 19. Desde el lunes por la toma, los talleres que dependen de cooperadora también fueron suspendidos.

Argumentos cruzados​

Así siguen destruyendo la educación pública y el prestigio que tiene esta escuela. La toma tiene trasfondo partidario evidente contra la Ciudad, y no tienen derecho a tener de rehenes a cientos de chicos de la primaria”, dice un papá crítico de la toma.

“En la asamblea se habló de lo que iba a pasar en primaria y por nosotros, se dijo que pueden venir. El Ministerio es el que no lo permite y dicen que hay un protocolo anti-tomas de 2018”, argumentó ante la consulta Clarín Sebastián, alumno de quinto año.

“Se propuso delimitar la toma a la cantina y con entrada independiente, para no afectar a primaria pero la rectora no dejó, para pasarle el problema a los chicos”, dijo de su parte Cecilia., mamá de una estudiante de 1er año que votó a favor de la toma, e hizo toda su primaria en la escuela.

“Se irresponsabilizan del daño que están causando a más de 800 chicos y familias de primaria y jardín. Es obvio que las autoridades tienen que suspender la cursada y no pueden hacerse responsables en un colegio tomado donde no pueden garantizar el normal desenvolvimiento y ejercer la autoridad, incluso en términos legales”, dice una mamá que está en contra de la toma.

Y agrega: “En un edificio que es compartido deben canalizar sus reclamos sin afectar, no tienen derecho a dejar sin escuela a la primaria, es otro golpe a la educación y problemas de organización para las familias que trabajan”.