Nueva normalidad vs. tercera ola: los expertos explican qué puede pasar con los contagios a partir de las aperturas

La variante Delta ingresó al país pero, por el momento, no se propagó. La vacunación contra el coronavirus avanza y el Gobierno resolvió eliminar ciertas restricciones, como el uso del barbijo al circular en forma individual o en burbuja al aire libre. Esa es una de las medidas, tendientes a la famosa “nueva normalidad”, que…

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La variante Delta ingresó al país pero, por el momento, no se propagó. La vacunación contra el coronavirus avanza y el Gobierno resolvió eliminar ciertas restricciones, como el uso del barbijo al circular en forma individual o en burbuja al aire libre. Esa es una de las medidas, tendientes a la famosa “nueva normalidad”, que se implementará a partir del 1° de octubre.

La incógnita es si las reaperturas que vienen en la misma línea –la vuelta de los boliches y de los salones de fiesta con más aforo, el regreso del turismo extranjero y la eliminación de la cuarentena post viaje– se podrán sostener en el tiempo o si tendrán un impacto sanitario que nos lleve a dar marcha atrás.

No hay un discurso uniforme en relación a lo que pueda llegar a ocurrir con Delta ante las últimas determinaciones oficiales. Tampoco certezas sobre el arribo de una tercera ola. Si bien Clarín se encontró con diferentes posturas sobre el futuro cercano de la pandemia en Argentina, hay coincidencia sobre algunos puntos: los expertos ponen el foco en que, durante esta nueva etapa, será clave realizar un seguimiento estricto para poder corregir el rumbo rápidamente en caso de que se registre un aumento de casos.

“El desafío es que los casos no se incrementen con las aperturas. Hay que ver cómo evoluciona la curva. Testear más que nunca. Las medidas pueden ser o no adecuadas pero solo lo vamos a saber si lo probamos. Además, hay que pensar la eliminación de algunas restricciones como transitorias, no definitivas”, le dice a este diario Lautaro de Vedia, ex presidente de la Sociedad Argentina de Infectología (SADI).

Sobre las posibilidades de pasar la primavera y el verano en una meseta baja, el especialista sostiene que “los primeros resultados los vamos a ver entre 15 y 30 días después de la aplicación de las medidas”.

Grupos de amigos con y sin barbijos en los festejos por el Día de la Primavera en los bosques de Palermo. Foto Juano Tesone

“Puede que surjan complicaciones en algunos distritos donde la vacunación con dos dosis sea menor”, afirma y remarca que será importante monitorear bien y actuar en forma acelerada si es que se detectan cambios.

Además, pide estar atentos a las poblaciones no vacunadas y dice que será fundamental sostener el resto de las medidas: “Especialmente, la distancia social y el uso de barbijo en lugares cerrados”.

Noviembre, mes decisivo

Para Arnaldo Casiró, jefe del servicio de Infectología del Hospital Álvarez, es muy pronto para saber cómo puede afectarnos Delta. “No creo que sea el mejor momento para encarar varias aperturas en simultáneo”, aporta.

A su vez, advierte que, en otros países, esta variante ingresó de a poco y al tiempo se evidenció una explosión de casos por lo que esto también podría ocurrir en nuestro país.

En esta línea es que destaca que no hay que relajarse: “Si seguimos la lógica de lo que viene pasando en lugares como Israel, Estados Unidos, Gran Bretaña, Canadá, creo que los casos van a aumentar”.

Testeos en el Hospital General de Niños Pedro de Elizalde. El rastreo del virus será clave para evitar una tercera ola. Foto Luciano Thieberger.

“Brasil tiene dificultades por Delta. Acá dependerá de los niveles de vacunación alcanzados en cada provincia. No sé en qué situación quedarán los chicos que, en su mayoría, no están inmunizados. Seguramente en noviembre tengamos más claro el panorama”, agrega.

Casiró cree que la tercera ola va a llegar. “Si al resto del mundo le pasó, ¿por qué a nosotros no?”, señala. E insiste en que la pandemia todavía no terminó y que es clave que sigamos cuidándonos.

“En gran medida, las chances de un rebrote van a depender del respeto a las medidas que siguen vigentes”, se suma la infectóloga Eleonora Cunto, jefa de Terapia Intensiva del Hospital Muñiz, que apela a la responsabilidad individual.

Dice que el otro tema relevante tiene que ver con el ritmo de la vacunación para que más personas lleguen a completar sus esquemas lo antes posible.

Será clave que la mayor cantidad de personas posible cuente con el esquema de vacunación completo contra el Covid. Foto Guillermo Rodríguez Adami

En tanto, sostiene que incluso con un rebrote, espera que la situación no derive en una gran cantidad de casos graves y hospitalizaciones en terapia intensiva, teniendo en cuenta que hay mucha gente vacunada y otros tantos inmunizados por haber tenido la infección.

“Si para noviembre se registra un incremento de casos deberíamos volver a cerrar, vamos a tener que hisopar mucho para saber realmente cómo se comporta el virus y qué sucede con Delta. La evaluación de la situación epidemiológica tiene que ser diaria”, resalta.

Y cierra: “Para llegar a la nueva normalidad habría que contar con un número de infectados similar al de otros virus respiratorios. Para eso falta bastante”.

MG

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