El telescopio del proyecto Qubic ya está en Salta

20 DE Julio 2021 – 09:49 Será puesto a punto en la sede de la CNEA, antes de su instalación en Alto Chorrillos. Tal como lo adelantó El Tribuno el pasado 8 de julio, Qubic, el telescopio de microondas con el que científicos de seis países buscarán probar la teoría del Big Bang desde Alto…

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20 DE Julio 2021 – 09:49
Será puesto a punto en la sede de la CNEA, antes de su instalación en Alto Chorrillos.

Tal como lo adelantó El Tribuno el pasado 8 de julio, Qubic, el telescopio de microondas con el que científicos de seis países buscarán probar la teoría del Big Bang desde Alto Chorrillos, ya se encuentra en Salta.

El novedoso instrumento de cosmología experimental fue descargado ayer desde el camión que lo trajo desde Buenos Aires en la Regional Noroeste de la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA). En esa sede, ubicada en avenida Bolivia 4750, cerca del complejo de la UNSa, el Instituto de Tecnologías en Detección y Astropartículas (Iteda) construyó y equipó un laboratorio de integración donde el singular telescopio será reensamblado y puesto a punto antes de ser trasladado a la Puna para su definitiva instalación.

El sitio cero está localizado en el cerro Vecar, a casi 4.900 metros de altura sobre el nivel del mar y a 22 kilómetros de San Antonio de los Cobres. Allí, en mayo, terminaron de armarse las bases de hormigón de la estructura del observatorio. Referentes científicos de la colaboración astronómica internacional señalaron que en primavera, cuando las temperaturas lo permitan, se completarán las obras restantes en el sitio de Alto Chorrillos. Tras su finalización, estimada para fin de año, se iniciará el montaje final del telescopio, cuya entrada en operaciones está programada para a principios de 2022.

El cerro Vecar, donde también se espera el demorado montaje del radiotelescopio argentino brasileño LLAMA, presenta condiciones ideales para investigaciones astronómicas.

El proyecto Qubic, concretamente, apunta a probar la teoría inflacionaria, una modificación de la teoría del Big Bang, que postula que hubo una expansión exponencial en los instantes iniciales del universo. Para ello se diseñó y construyó un interferómetro bolométrico que buscará encontrar, por primera vez, el rastro de las ondas gravitacionales primordiales que tuvieron lugar en los primeros instantes del universo hace 13.800 millones de años.

La iniciativa es llevada adelante por 22 universidades, organismos científicos y centros de investigación de Francia, Italia, Reino Unido, Estados Unidos y Argentina.

A nivel local las instituciones que participan son la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA), el Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación de la Nación, el Conicet y la Provincia de Salta.

El ministro de Educación de la Provincia, Matías Cánepa, y el titular de la Agencia de Promoción Científica e Innovación Tecnológica de Salta, Martín Güemes, estuvieron presentes ayer en la sede de la CNEA junto a los responsables del equipo técnico que realizará la puesta a punto del primer interferómetro de su tipo en el mundo.

“Como gobierno tenemos la responsabilidad de brindar todo nuestro apoyo y cooperar para que este tipo de proyectos se concrete, porque es una manera de promover la investigación y las vocaciones científicas y de divulgar conocimiento”, manifestó el titular de la cartera educativa.

Por su parte, Güemes destacó que el instrumento permitirá estudiar desde Salta el origen del universo, posicionándola en la vanguardia de las investigaciones astrofísicas. El funcionario explicó que “el proyecto, con objetivos de mediano y largo plazo, prevé la generación de desarrollo para toda la zona y la incorporación de mano de obra especializada”.

QUBIC (sigla en inglés de Q&U Bolometric Interferometer for Cosmology) es el primer interferómetro bolométrico del mundo en su tipo. Su diseño y desarrollo en centros tecnológicos de Europa insumió 3,7 millones de euros. Con los trabajos de infraestructura en el cerro Vecar (Alto Chorrillos), salarios, viajes y otros gastos involucrados, el costo del proyecto ascendía a finales de 2019 a cerca de 15,8 millones de euros.

 

A su vez, Christian Kristukat, gerente de Qubic Argentina, precisó que en el laboratorio de integración se realizarán en primera instancia algunos ensayos. “Una vez que esté lista la infraestructura necesaria para su instalación, el telescopio será llevado a San Antonio de los Cobres, para comenzar a operar”, remarcó el investigador del Iteda, en referencia al sitio de Alto Chorrillos donde empieza a asomar uno de los polo astronómicos más importantes del Cono Sur. Ayer, en la recorrida al laboratorio de Qubic, también participaron autoridades de la Regional Noroeste de la CNEA y el subsecretario de Ciencia y Tecnología de Salta, Carlos Porcelo.

Operará a una temperatura de -269°C

El interferómetro bolométrico que se instalará en Alto Chorrillos operará dentro de un recinto cilíndrico (criostato), de 1,80 metros de alto por 1,60 metros de diámetro, que lo protegerá y mantendrá a una temperatura muy baja (-269°C).

Estará abierto al cielo a través de una ventana, de 45 centímetros de diámetro, concebida en polietileno rígido y transparente a la radiación de microondas que medirá en el cosmos. Las señales serán captadas por un conjunto de 1.024 fotodetectores. 

El astrofísico Alberto Etchegoyen, referente de Argentina ante el consorcio internacional de Qubic, precisó días atrás a El Tribuno que este tipo de microsensores, “al trabajar a temperaturas cercanas al cero absoluto tienen muy poco ruido electrónico”. 

El director del Iteda destacó que otro tipo de sensores de luz son los interferómetros, que permiten determinar la longitud de onda de la luz incidente. “Lo que hace único a Qubic es la unión de ambas tecnologías”, subrayó, tras resaltar que la interferometría bolométrica asegurará un bajo ruido y posibilitará distinguir otras señales contaminantes provenientes de nuestra galaxia. El objetivo específico consiste en detectar la radiación remanente del universo temprano, que tiene características específicas inequívocas, sería probar en concreto la teoría del Big Bang con datos duros y ciencia básica fundamental.