Deuda: Guzmán reconoció que evalúan extender el canje y podrían incorporar cambios legales

El ministro de Economía, Martín Guzmán, confirmó hoy que evalúan extender la fecha de cierre del canje de deuda, previsto para el próximo martes 4 de agosto. Reconoció que la idea original era que la operación cerrara a fines de agosto, pero que hubo restricciones legales que impedían mantener abierta la oferta de manera formal…

Deuda: Guzmán reconoció que evalúan extender el canje y podrían incorporar cambios legales

El ministro de Economía, Martín Guzmán, confirmó hoy que evalúan extender la fecha de cierre del canje de deuda, previsto para el próximo martes 4 de agosto. Reconoció que la idea original era que la operación cerrara a fines de agosto, pero que hubo restricciones legales que impedían mantener abierta la oferta de manera formal por más de 30 días, tal como anticipó Clarín.

“La idea de tener más tiempo siempre estuvo, pero no se pudo por un tema legal. Estamos analizándolo y tomaremos una decisión en los próximos días”, sostuvo el ministro en una conferencia virtual organizada por el Atlantic Council, un importante think tank norteamericano. “Todavía estamos teniendo en cuenta todas las opciones”, añadió.

Consultado por Jason Marczak, director de un centro sobre América latina dentro del Atlantic Council, sobre la posibilidades de mejoras, Guzmán reiteró, tal como lo hizo en los últimos días, que en lo económico no ya que se trata “claramente del máximo esfuerzo”, dijo. “Queremos hacer promesas que podemos cumplir”, aseguró.

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Sobre los aspectos legales, mencionó que el país está adoptando las medidas que el ICMA (Asociación Internacional de Mercados de Capitales) tomó en 2014, que fueron reconocidas por el G20 y el Fondo Monetario, pero que aún así ven posibilidades de mejora, siempre y cuando se adopten a nivel internacional.

“Vemos posibilidad de innovaciones, de mejoras. Pero no es un tema que tiene que decidir los acreedores o la Argentina. Por eso, tener un tiempo amplio es importante. Tener un acuerdo pronto sería mejor, pero sería más importante que sea sustentable. Si la comunidad internacional incorpora algunas mejoras, luego la Argentina los adoptará”, respondió.

En su exposición desde su escritorio en el quinto piso del Palacio de Hacienda afirmó que se buscará un nuevo préstamo desde el FMI, más allá de cual sea el resultado al que se llegue en el canje de deuda bajo legislación internacional, por US$ 64.800 millones.

“Si los acreedores no aceptan seguiremos trabajando en restaurar sustentabilidad. Y más allá de lo que pase, vamos a iniciar negociaciones con el FMI para un nuevo programa”, aseguró.

Se trata de conseguir un nuevo préstamo para refinanciar el pago del anterior, del cual, entre capital e intereses se deben abonar unos US$ 49.000 millones en los próximos años, con fuertes vencimientos entre 2022 y 2023.

“Esperamos tener un nuevo programa con el FMI que restaure la estabilidad”, dijo, y criticó que en el anterior, firmado en 2018 bajo el gobierno de Mauricio Macri, se creyó que la “política fiscal contractiva, en una recesión, iba a restaurar la confianza; y la política monetaria iba a llevar a la inflación para abajo, que no ocurrió”, a lo que añadió que “todo las variables económicas y sociales variables se deterioraron”.

Mencionó que la consistencia macro es importante y, bajo esa consigna, que es relevante ir hacia un horizonte de equilibrio fiscal y no tener más al Banco Central financiando al Tesoro. “Trabajamos para tener políticas fiscales y monetarias consistentes, íbamos hacia esto, pero luego nos impactó el coronavirus”, sostuvo.

Sobre el final fue consultado sobre el cepo cambiario, reconoció que “hoy los controles de capitales son muy estrictos, pero no prometen ser permanentes”. Dijo que para poder aliviarlos se necesita es acumular reservas. “Es un proceso, no puede ser de un día para otro. Tenemos intenciones de hacer eso, cuando sea posible, aliviar los controles de capitales”, aseguró.

Luego de la conferencia, hubo un intercambio de Guzmán, fuera de cámaras, con representantes de fondos y empresas como Exxon Mobile, AdvaMed, Monarch, Gramercy, Citi, HSBC, entre otros, y también personalidades como el Premio Nobel de Economía Joseph Stiglitz, el ex ministro de Economía de Colombia Mauricio Cárdenas y la anfitriona Adrienne Arsht, empresaria y filántropa que financia el centro latinoamericano del Atlantic Council.

En el encuentro privado Guzmán ratificó que la oferta del Gobierno era el último esfuerzo que se podía hacer, aunque deslizó que podría haber alguna revisión de los términos legales. También reforzó a los acreedores la idea de que no habría más concesiones al señalar que hay “en paralelo” dos canjes, uno con jurisdicción en Argentina (que será presentado próximamente), y otro con jurisdicción en EE.UU. que plantean los mismos términos.

Guzmán oficializó a principios de julio una oferta para los acreedores privados de deuda. Si bien fue aceptada por algunos fondos, los bonistas más poderosos, organizados en tres grupos, rechazaron la propuesta.

Se trata de Ad Hoc, Tenedores de Bonos de Canje y el Comité de Acreedores, que dicen tener, en conjunto, al menos la mitad de la deuda en juego, por lo que podrían trabar el canje. Estos grupos presentaron en conjunto una contrapropuesta que dista en poco con la Argentina, pero por ahora el acuerdo no llega.

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