En abril, se atenuó la caída de la actividad económica

En abril, la actividad económica desaceleró la caída que venía registrando en los meses anteriores. Ayer, el estimador mensual de la actividad económica (EMAE) mostró una caída de 1,3% respecto del mismo mes de 2018. Así acumula una disminución de 4,6% en el primer cuatrimestre del año. La contracción fue más tenue comparada con la magnitud de las caídas en los…

En abril, se atenuó la caída de la actividad económica

En abril, la actividad económica desaceleró la caída que venía registrando en los meses anteriores. Ayer, el estimador mensual de la actividad económica (EMAE) mostró una caída de 1,3% respecto del mismo mes de 2018. Así acumula una disminución de 4,6% en el primer cuatrimestre del año. La contracción fue más tenue comparada con la magnitud de las caídas en los meses previos: marzo (6,9%), febrero (4,6%) y de enero (5,6%).

Los datos,  informados ayer, por el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC) revelaron además que el EMAE desestacionalizado –es decir, eliminados los efectos estacionales– mostró una expansión de 0,8% -en abril– y que la tendencia-ciclo creció 0,1% respecto al mes anterior.

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Según la visión de la consultora LCG, con el dato de mayo, “la economía promedia un crecimiento nulo en 4 meses; es decir, recupera los niveles de diciembre 2018 que se ubicaban 7% por debajo del techo previo (en enero 2018).  En una perspectiva de más largo plazo, la actividad opera en niveles similares a los de finales de 2010 y principios de 2011”.

Tras conocerse el resultado de la actividad económica, fuentes del Palacio de Hacienda destacaron que durante abril “se retomó la senda de crecimiento que se había iniciado en diciembre pasado, pero que se había visto desviado en marzo por un incremento transitorio en la volatilidad financiera”.

Según la óptica oficial, “las buenas perspectivas climáticas para la presente campaña agrícola, a diferencia de lo ocurrido en 2018, cuando una sequía afecto la cosecha fina, anticipan que la economía tendrá el impulso de una cosecha histórica, que se extenderá hasta julio inclusive”, dijeron las fuentes.

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En los datos que dio el INDEC, sobre el EMAE de abril, las ramas de actividad que registraron las contracciones interanuales más fuertes del EMAE resultaron: la intermediación financiera cayó 13% -debido a la caída del crédito básicamente-; el comercio mayorista, minorista y reparaciones (11,6%), -también debido a la gran merma de la demanda por la caída del poder adquisitivo y la inflación-; y la industria manufacturera que, por las mismas razones, promedió una caída del 8,5%.

En contraposición, “agricultura, ganadería, caza y silvicultura” resultó el sector con mayor incidencia positiva, según el INDEC.

El economista Nadin Argañaraz, del Instituto Argentino para el Análisis Fiscal, explicó que “todo queda dado para que, en presencia de una relativa estabilidad cambiaria, la actividad económica mantenga su crecimiento con el dato de mayo que se conocerá a fines de julio. Y apuesta a que “la calma del dólar permitirá una baja en la inflación mensual dando lugar a una posible recuperación real del poder adquisitivo de los salarios y las jubilaciones”, explicó.

Como adelanto de esas previsiones, la consultora Ferreres & Asociados calculó que -en mayo- la actividad  registró una leve suba del 0,3% interanual. Esto, junto con el crecimiento desestacionalizado del 0,8% mensual, “sugieren que se está comenzando a materializar un leve cambio de tendencia en la actividad, empujado principalmente por el sector agrario”, según sus analistas. Y observaron que el resto de los sectores también mostraron señales “discretamente positivas”.