En Wall Street creen que el dólar seguirá calmo, y vuelven a apostar al peso

El mini roadshow que hizo entre lunes y martes el ministro de Hacienda Nicolás Dujovne en Nueva York, como escala previa a su viaje rumbo a Osaka para participar del encuentro de ministros del G-20, le permitió al funcionario y a parte de su equipo retomar contacto con fondos internacionales y bancos de inversión, que…

En Wall Street creen que el dólar seguirá calmo, y vuelven a apostar al peso

El mini roadshow que hizo entre lunes y martes el ministro de Hacienda Nicolás Dujovne en Nueva York, como escala previa a su viaje rumbo a Osaka para participar del encuentro de ministros del G-20, le permitió al funcionario y a parte de su equipo retomar contacto con fondos internacionales y bancos de inversión, que están ávidos de sumar información en esta etapa crucial del calendario electoral argentino.

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Podría decirse que dos variables dominaron la escena: dólar y encuestas. Según le contaron a Clarín fuentes que participaron de los encuentros, los inversores se fueron convencidos de que son pocas las chances de que el tipo de cambio le juegue en contra al Gobierno de acá a octubre, y cautelosamente optimistas sobre las chances electorales del binomio Mauricio Macri-Miguel Pichetto. En dos meses, el tipo de cambio retrocedió 7,2%.

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Dujovne, junto al secretario de finanzas Santiago Bausili y el vice del BCRA, Gustavo Cañonero, mantuvieron varias reuniones individuales con managers de grandes fondos de inversión, y también encuentros colectivos, organizados por los bancos HSBC (el lunes) y Santander (martes).

Sobre el dólar, los inversores escucharon esta información: el Banco Central reforzó notablemente su capacidad para intervenir en el mercado cambiario. A los motivos ya conocidos, como los desembolsos de dólares que ya hizo y hará en lo que resta del año el FMI, se suma un factor relativamente nuevo: el BCRA pasó de estar “vendido” en 1.000 millones de dólares a futuro en abril a estar “comprado” en US$ 1.600 millones en mayo. Pero se calcula que por el retroceso del precio del dólar observado en junio, el stock de contratos comprados por el BCRA ascendería hoy a por lo menos 4.000 millones de dólares. Por el acuerdo alcanzado con el FMI, el BCRA tenía un límite de venta de contratos de 3.700 millones en enero, que bajaba a 2.000 millones para junio. Es decir que el Central tiene hoy un margen de venta de dólar futuro de US$ 6.000 millones.

Además, la semana pasada incrementó su stock con US$ 400 millones que le compró directamente al Tesoro, que mantiene su decisión de vender 60 millones por día. Estas ventas por cuenta y orden del Tesoro no se detendrán aunque el tipo de cambio siga bajando. No ese un capricho: al Tesoro le sobran dólares y le faltan pesos para afrontar los gastos corrientes.

Frente a ese panorama que, aparentemente, comparten funcionarios e inversores, la fórmula dólar calmo y muy alta tasas tasas de interés en pesos son una invitación al conocido “carry trade”. Que es lo que se está observando en estos días: al ingreso de divisas del campo se suman las divisas del canal financiero, que entran para hacer una buena renta en pesos. Aún con un horizonte corto (octubre) hay margen para hacer buenos negocios.

Sobre lo electoral, el previsible y obligatorio optimismo de los funcionarios se combinó, según le contaron a Clarín, con esta mirada de los inversores: las listas que acompañarán en la fórmula a Fernández-Fernández están pensadas en proteger a la ex Presidente en el Senado, más que en ganar la elección.

Otra razón, entonces, para apostar al dólar calmo y las inversiones en pesos.

Un dato del mercado ensombreció, un poco, el optimismo oficial. El riesgo país subió 56 puntos entre lunes y martes, un 6,7%. La lectura oficial: mucho ruido global por las diversas peleas de Donald Trump habilitaron una toma de ganancias después de un mes de fuertes subas en los precios de los bonos argentinos. “Pero lo que manda es el dólar, y ahí estamos tranquilos”, resaltó un alto funcionario desde Nueva York.