Mercados alterados: los temores que dispararon el riesgo país

En un panorama económico y político bien complicado, la incertidumbre electoral pasó a dominar la escena financiera. Las encuestas que empiezan a aparecer, asignándole chances de triunfar a la posible candidata Cristina Fernández de Kirchner llevaron a los inversores a “resetear su escenario” en una variable clave: qué riesgo de default de la deuda habría…

Mercados alterados: los temores que dispararon el riesgo país

En un panorama económico y político bien complicado, la incertidumbre electoral pasó a dominar la escena financiera. Las encuestas que empiezan a aparecer, asignándole chances de triunfar a la posible candidata Cristina Fernández de Kirchner llevaron a los inversores a “resetear su escenario” en una variable clave: qué riesgo de default de la deuda habría que calcular con un eventual gobierno K instalado en la Casa Rosada a partir del 10 de diciembre de 2019.

En el mercado afirman que no habrá ni 24 horas de luna de miel para ese nuevo gobierno K. En realidad el reloj comenzará a correr desde el día que se conozcan los resultados de las PASO, o tal vez antes, el día que se presenten las candidaturas. La lectura es esta: las chances de hacer roll over sobre los vencimientos de deuda en dólares son muy acotadas en un escenario K. La cesación de pagos, entonces, aparece como más probable. Por ahora, puras especulaciones, pero ayer hubo gente dispuesta a vender a cualquier precio. Los compradores, no miran la tasa de retorno. Ya empiezan a calcular cuánto recuperarían en una eventual renegociación forzada de la deuda.

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Aún contando con los cuantiosos desembolsos del FMI, el próximo Gobierno debe enfrentar vencimientos por 13.500 millones de dólares. Es un trámite que, en un escenario de normalidad, no debería suponer ningún peligro. Los gobiernos salen al mercado a tomar deuda para saldar vencimientos. Para ello es necesario que los inversores estén dispuestos a prestar dinero a tasas razonables. La apuesta del gobierno de Macri es que si logra triunfar en octubre el riesgo país bajará, y se normalizará el escenario financiero.

Pero los precios de ayer expresan otra cosa. El temor al cambio de mando en la Rosada. Esto es lo que empuja hacia abajo los precios de los bonos y en sentido inverso, dispara el ascenso del riesgo país y el precio de los seguros contra el default.

Ayer, además, se cruzaron versiones sobre lo que se había hablado en dos encuentros que el senador Miguel Pichetto mantuvo en Nueva York con importantes fondos de inversión. Por la tarde, Pichetto salió a subrayar la importancia de cumplir con las obligaciones para no caer en un nuevo default.

Sobre el temor a Cristina, un economista cercano a la ex presidenta le dijo a Clarín: “Depende de que haga Cristina, a quiénes designe… pero es manejable, no paniquearse”. (SIC) Por su parte parte, el Banco Central tienen casi 73 mil millones de reservas pero no las puede usar hasta que el dólar llegue a $ 51,45. Desde ese momento puede vender hasta 150 millones de dolares por día. Para que llegue esa instancia, el dólar tiene que subir casi 20% desde el precio que muestra hoy en el mercado mayorista. Es el problema que el mercado ve: muchas reservas pero manos casi atadas para enfrentar una corrida cambiaria. Para el momento que el dólar llegue a $ 51,45 tal vez sea demasiado tarde.

Los cálculos del Central dicen que la dolarización de los argentinos está en los niveles más altos de la historia y no hay tantos pesos como para desafiar el poder de fuego del Central. Pero claro, cuando hay tal sensación de incertidumbre cualquier demanda sobre el tipo de cambio mueve el mercado. Incluso en días como estos, en los que con poco volumen el precio de la divisa se mueve en forma violenta.

De ahí que, en medio de la corrida, el mercado se imagina que, tal vez más temprano que tarde, el Gobierno decida -unilateralmente o con aval del Fondo- intervenir en el mercado aún dentro de la denominada “zona de no intervención”. Para algunos, sería una señal que puede dar el Central para avisar que desafiarlo dentro de la zona puede resultar un mal negocio.

Los mercados de futuros están mostrando tal vez una mella en la credibilidad del BCRA. Los contratos pactados hasta agosto aún muestran precios por debajo del techo de la banda cambiaria. Desde septiembre en adelante, lo superan. Y llegan a los $ 61 los contratos a diciembre. Esto indica que hay gente que está comprando dólares por encima de precio que el BCRA dice está dispuesto a defender.

Finalmente, con un dólar en alza será más dificil mostrar un retroceso de los índices de precios, la otra baraja -junto al dólar calmo- que el Gobierno tiene para mantenerse competitivo en la carrera electoral.

En fondos de inversión del exterior y en bancos locales se hablaba ayer de que finalmente los precios de los bonos incorporaron de lleno la posibilidad de un default. De otra manera no se entiende que papeles que vencen en 2020 rindan arriba del 15 y el Bonar 24 rinda casi 20%.

Un grado adicional de incertidumbre es que los inversores no dan por sentada ninguna candidatura. Y eso se sabrá recién en dos meses.