Fundación de Salta: la vigencia del pasado y la proyección del futuro

SALTA (Femesa) – Cuando el 16 de Abril de 1582, el Licenciado Hernando de Lerma plantó el rollo fundacional de la que hoy es la Provincia de Salta, puso fin a los afanes del Virrey Francisco de Toledo por contar con un enclave estratégico que hiciera de punto de cambio y conexión entre la antigua capital del…

Fundación de Salta: la vigencia del pasado y la proyección del futuro

SALTA (Femesa) – Cuando el 16 de Abril de 1582, el Licenciado Hernando de Lerma plantó el rollo fundacional de la que hoy es la Provincia de Salta, puso fin a los afanes del Virrey Francisco de Toledo por contar con un enclave estratégico que hiciera de punto de cambio y conexión entre la antigua capital del Virreinato del Perú en Lima y el Puerto de Buenos Aires, boca de recibo y salida de bienes y dineros de las colonias hacia la matriz española.

Esa ubicación entre dos puntos liminares fue moldeando una ciudad pujante que pronto se convirtió en el centro más desarrollado de la época, donde el intercambio comercial comenzó a formar las primeras fortunas personales y consolidó a las familias patricias que dominaron la escena comercial y política por centurias.

Aquella Salta era el punto de unión de los caminos que bajaban desde Lima y unían la antigua Capitanía de Chile con el sur y, además, proponía la entrada al impenetrable Chaco Gualamba, donde las partidas militares fueron ganando para la civilización los territorios que habitaban los guaraníes y otras bravías razas.

Los siglos transcurrieron y nuevamente Salta fue protagonista, esta vez, de los hechos políticos y militares que decidieron la Independencia del país, y contribuyó con el esfuerzo de sus hombres y de un líder como el General Martín Miguel de Güemes a la libertad sudamericana, deteniendo todas las invasiones realistas que por la Quebrada de Humahuaca se derramaron sobre estas tierras, que de haber sido conquistadas podrían haber cambiado el rumbo de la historia tal como se la conoce hoy.

Durante el siglo XX, Salta fortaleció esa importancia geopolítica estratégica con la construcción del Ramal C 14, decisión del presidente Hipólito Yrigoyen, que vio en el norte la salida comercial al pacífico, proyecto concretado por el presidente Juan Domingo Perón. De esa manera, las mercancías de la Pampa Húmeda alcanzarían el mercado asiático. Además, el desarrollo de los caminos que desde el Perú llegaban hasta los puertos de Rosario y Buenos Aires, mientras que el comercio desde el Atlántico por la Ruta Transamazónica cruzaba la ciudad para desembocar en el Pacífico por los pasos hacia Chile.

No fue una casualidad que en Salta germinara la primera semilla de integración regional con el Geicos, idea de Roberto Briones; más tarde con el Norte Grande, concebido por Roberto Romero, sin duda un antecedente del Mercosur; y más recientemente con la Zicosur, que buscaba consolidar un mercado para cincuenta millones de personas. 

En lo político, desde 1815 cuando el General Güemes fue nombrado Gobernador por aclamación popular, en lo que fue un verdadero adelanto de ejercicio democrático, hasta la fecha los hombres de Salta siempre estuvieron presentes en el escenario nacional: José Evaristo Uriburu y Victorino de la Plaza son nombres tallados en la historia de las presidencias argentinas y, de allí en más, siempre hubo salteños presentes en cada instancia de los procesos históricos. 

Este nuevo aniversario de la Fundación de Salta coincide en fecha pascual como aquel “Lunes de Pascuas” – según reza el Acta Fundacional – y, además, tiene otra vez como protagonista a un salteño que busca alcanzar la Presidencia de la Nación, continuando esa línea de presencia económica, cultural y política.

Todos estos antecedentes llevan a meditar que en los tiempos presentes donde la realidad marca la necesidad de librar otros combates, esta vez sociales y económicos, sea Salta la provincia que renueve ese compromiso con la región y con el país, afirmando ese mandato histórico de ser cuna de los procesos de cambio y desarrollo.-