El impacto de la suba de precios: el consumo cayó 8,7% en marzo

El impacto del alto índice de inflación de marzo no tardó en reflejarse en las góndolas: las ventas en los supermercados, autoservicios y almacenes, en ese lapso, se desplomó 8,7% respecto del mismo período del año pasado. Y acumula una merma de 7,3% en lo que va del año.Los datos, recabados por la consultora especializada Scentia muestran que la caída, no…

El impacto de la suba de precios: el consumo cayó 8,7% en marzo

El impacto del alto índice de inflación de marzo no tardó en reflejarse en las góndolas: las ventas en los supermercados, autoservicios y almacenes, en ese lapso, se desplomó 8,7% respecto del mismo período del año pasado. Y acumula una merma de 7,3% en lo que va del año.

Los datos, recabados por la consultora especializada Scentia muestran que la caída, no sólo es la mayor en lo que va del año sino también que es el mes que muestra la caída mas significativa desde el 2003.

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Como  atenuante, Osvaldo del Rio, director de la consultora, explica que la merma es más importante porque la base de comparación del año pasado había sido alta. Es decir, los datos fueron positivos. Pero además, porque en marzo de este año, no hubo Pascuas, festividad que suele impulsar en buena medida las ventas.

El deterioro del consumo masivo, el mes pasado, se dio más fuerte en el canal tradicional, como los almacenes, autoservicios chinos, donde el volumen cayó 10%. En las grandes cadenas, en cambio, donde la gente utiliza más la tarjeta de crédito para aprovechar los descuentos, las menores ventas promediaron el 7,2%.

También la estocada inflacionaria perjudicó mas los consumo en el interior del país (-9%) que en la Capital Federal y Gran Buenos Aires, donde los volúmenes cayeron 8,2%.

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“Todas las canastas evidencian fuertes variaciones negativas, la mayoría de ellas sufren contracciones de dos dígitos”, analizó del Río. Las mayores caídas recayeron en las bebidas sin alcohol (-14,2%) y los artículos de limpieza para la ropa y el hogar (-12,3%).

También sufrieron caídas importantes otras categorías, como los alimentos peredeceros, o congelados (-10,1%); las bebidas alcohólicas (-10,4%) y los productos de compras compulsivas, como las golosinas, que cayeron 10,3%.

Medido en cantidad de transacciones, éstas tuvieron una contracción del 3,4% y acumulan una caída en el primer trimestre del año, del 2,4%. El ticket promedio, que en marzo fue de $497, resultó 37,7% más alto que en marzo del 2018 y también las unidades compradas en cada ocasión disminuyeron un 2,3% en todos los canales de comercialización, según los 21.800 puntos de venta relevados por la consultora.

La baja abrupta del consumo, se enmarca en la fuerte remarcación de precios que se hizo en las góndolas, especialmente en los últimos dos meses. En este sentido, el INDEC dio a conocer esta tarde el dato de la inflación de marzo, que arrojó una suba del 4,7%.

Este guarismo eleva la inflación anual más de lo esperado: al 54,7%. Según el estudio de Scentia, los aumentos de precios en los comercios relevados promedió el 51,8% desde marzo de 2018 hasta hoy.

Según el analista, “si los salarios no logran igualar a la inflación, el consumo va a seguir siendo negativo en 2019”. Respecto de la batería de medidas que prepara el Gobierno para incentivar el consumo, según del Rio, “posiblemente ayuden a la gente, en especial porque son muchos hogares que forman la masa critica del consumo masivo: el 87 del total vendido es consumido por el 90% de individuos que ganan hasta $27.200 por mes.

“Cada vez que el salarios y la inflación se acercan se nota una desaceleración en la caída del consumo”, agrega. “Eso significa que la canasta es lo prioritario para ellos”.