Por desinterés del padre, otorgan el cuidado uniparental de dos hijas a su madre

SALTA (Redacción) – Las juezas de la Sala Segunda de la Cámara de Apelaciones en lo Civil y Comercial, Hebe Samsón y Verónica Gómez Naar, revocaron una sentencia de primera instancia y otorgaron el cuidado personal uniparental de dos niñas a su madre. Las magistradas hicieron lugar a la apelación de la madre de las…

Por desinterés del padre, otorgan el cuidado uniparental de dos hijas a su madre

SALTA (Redacción) – Las juezas de la Sala Segunda de la Cámara de Apelaciones en lo Civil y Comercial, Hebe Samsón y Verónica Gómez Naar, revocaron una sentencia de primera instancia y otorgaron el cuidado personal uniparental de dos niñas a su madre. Las magistradas hicieron lugar a la apelación de la madre de las chicas luego de concluir que el padre no mostraba interés alguno en formar parte de sus vidas.

Previamente, se le había otorgado a la tenencia compartida a ambos padres, fijando como centro de vida el domicilio de la mujer. Los hechos cambiaron cuando las juezas, luego de llevar a cabo una investigación que incluía entrevistas con testigos, determinaron que lo mejor para las niñas era que el cuidado sea uniparental por el lado de su madre.

Tal como lo dicta el artículo 3 de la Convención Internacional de los Derechos del Niño (hoy parte de nuestra Constitución Nacional), las magistradas declararon que “en todas las medidas concernientes a los niños que tomen las instituciones públicas o privadas de bienestar social, una consideración primordial que se atenderá será el interés superior del niño”.

El informe social verificó que la mujer, con la colaboración de sus padres, es quien se responsabiliza del cuidado, educación y bienestar de sus hijas. Ella les brinda un trato excelente, según afirmaron todos los testigos entrevistados en el caso. Todas las declaraciones y los hechos coincidieron en que el padre no las visita, no contribuye a los gastos de las niñas y que hace ya un tiempo se habría alejado de la oportunidad de ser una figura importante en sus vidas.

El factor clave que fue tomado en mayor consideración por las juezas fue el conjunto de declaraciones que brindaron las niñas. Ellas manifestaron que su padre biológico no las visita, no se preocupa por ellas, no las va a ver a la escuela ni les pregunta si necesitan algo. Una de ellas manifestó que no tenía interés alguno en vincularse con su padre, a quien no ve desde los siete años.

Las juezas Gómes Naar y Samsón concluyeron que el progenitor se desentendió completamente de sus hijas, hecho que se confirmó cuando el hombre no compareció ni justificó su inasistencia a la citación realizada por las magistradas.  Las menores se encuentran cuidadas y atendidas por su madre, con empeño y dedicación, por lo tanto, tomando todos los hechos en cuenta, el cuidado personal uniparental solicitado por su madre es beneficioso para las niñas.

Las autoridades destacaron, sin embargo, que, aunque el cuidado uniparental sea responsabilidad de la madre, las menores podrán revincularizarse con su padre y demás familiares de la línea paterna, cuando lo deseen o el hombre lo intente. En ese caso, la su madre deberá colaborar para que se torne efectivo.