Gustavo Ferraris: “El desafío es mejorar los tiempos de auditoría”

SALTA (Redacción) – En las últimas semanas se venía barajando la posibilidad de cambiar al presidente de la Auditoría General de la Provincia, Omar Abdo Esper. En ese sentido, el ministro de Gobierno, Derechos Humanos y Justicia, Marcelo López Arias, explicó que el indicado para reemplazarlo era Gustavo Ferraris. Finalmente, Ferraris asumió en su cargo…

Gustavo Ferraris: “El desafío es mejorar los tiempos de auditoría”

SALTA (Redacción) – En las últimas semanas se venía barajando la posibilidad de cambiar al presidente de la Auditoría General de la Provincia, Omar Abdo Esper. En ese sentido, el ministro de Gobierno, Derechos Humanos y Justicia, Marcelo López Arias, explicó que el indicado para reemplazarlo era Gustavo Ferraris. Finalmente, Ferraris asumió en su cargo y dijo que “el desafío es mejorar los tiempos de auditoría”.

Lo que era un secreto a voces se terminó de confirmar, tal como Marcelo López Arias lo anticipó a El Intra, acerca de la designación de Gustavo Ferraris en la Auditoría General de la Provincia. El exjuez de la Corte de Justicia de Salta y que se desempeñaba como auditor en el organismo que ahora preside comentó en exclusiva en este medio, sus proyecciones dentro de la AGP y los desafíos que tiene por delante.

“La Auditoría no se utiliza de forma política”

“Los jueces de la Corte de Justicia de Salta deben ser inamovibles”

Se convirtió en presidente de la Auditoría General de la Provincia, ¿cómo fue su designación y cómo afrontará este nuevo desafío?

“Siempre los nuevos desafíos generan muchas expectativas, siempre genera al menos en mí, en forma individual, la obligación de hacer mejorar las cosas, sino no se justificarían los cambios. En este caso hay que hablar de una alternancia que se da naturalmente en cualquier tipo de organización, el Colegio de Auditores discutió ayer cuáles eran las alternativas ante el cambio de autoridades que se hacía imperioso por el vencimiento del mandato del licenciado Omar Esper y se coincidió en el cambio de las autoridades que más que cambio, es la alternancia normal de una institución que funciona en términos  generales bien, pero que siempre representa desafíos para mejorar en montones de cuestiones y aspecto porque las nuevas realidades políticas y económicas tanto de la Provincia como del país exigen de quienes están a cargo de los organismo de control, mayores responsabilidades  y optimización en el uso de los recursos”.

Usted era parte del equipo de auditores pero su rol cambió, ¿cuál será de ahora en adelante?

“Efectivamente, la Auditoría de la Provincia trabaja con 5 auditores generales de los cuales entre 4 se reparten las distintas áreas de control. Cuando me refiero a área de control hago referencia a los municipio y a los entes centralizados y descentralizados, mientras que el quinto auditor, es el que cumple las funciones de presidente y tiene a su cargo el manejo financiero –  político de la institución, es decir, no está el trabajo de campo de los auditores, pero si en el resto de las tareas.

Principalmente, el mayor desafío y los puntos que tiene la auditoría para mejorar es la agilización de los tiempos de auditoría. Nosotros en la última remisión de la cuenta general del año 2015 formulamos como recomendación el tratamiento y la cuestión de una nueva ley que tenga que ver con la administración financiera de los recursos de la Provincia y apuntaba, entre otras cosas, a tratar de que las auditorías que lleva acabo esta institución acorte los plazos en los cuales se está trabajando. En los últimos dos años se han venido superando los índices de auditoría de campo realizadas, pero también es cierto que generalmente todos los presupuestos provinciales y municipales han sido incrementados en el último tiempo en lo que es mayor recurso, se aumentan las tareas de control, por lo tanto la tarea sigue incrementándose permanentemente y las limitaciones en cuanto a personal o disponibilidad para asistir a todos y cada uno de los municipios, a lo largo y ancho de la provincia, muchas veces encuentra algún tipo de obstáculo. El personal con el que cuenta la Auditoría General de la Provincia, la verdad que sido una de mis mayores sorpresas, a lo largo de estos 2 años que ya estoy acá, en el sentido de su elevada tecnicidad y son generalmente personas muy expertas en lo que hacen, solamente resta dotarlos de mayores recursos para que estos plazos que hablaba al principio se puedan cumplir y recortar”.

Puntualmente, ¿cuál es el trabajo de la AGP?

“Es cierto que puede sonar muy técnico lo que usted plantea, pero indudablemente es de vital importancia, de hecho, la obligación de realizar la cuenta general de ejercicio es una de las obligaciones expresamente prevista en la constitución, cosa que no es frecuente. De allí, la importancia, la verdad que también durante el 2018 se ha hecho un esfuerzo extremo, se ha hecho un trabajo muy profundo en cuento a la relación de auditoría y Gobierno de la Provincia, que nos lleva a haber aprobado la cuenta del 2015 y estar trabajándose en las cuenta del 2016 y 2017, que seguramente en los próximos meses la vamos a estar concluyendo para su remisión a la Legislatura y para su eventual aprobación. Si nosotros tenemos planificación de trabajo sobre este punto, terminar cuanto antes estas dos cuentas que ya tenemos confeccionadas, tener aprobadas mejor dicho, vamos a estar dentro de los términos razonablemente normales en cuanto al tratamiento de este rubro, no obstante, de eso y unido a la respuesta anterior, tiene que ser un compromiso también de esta Auditoría, la culminación de la cuenta general del ejercicio 2018, que una vez que sea remitida por el ejecutivo de este organismo se trabajará, pero insisto sobre lo que se ha avanzado el año pasado en la regularización de este punto”.

Omar Esper dijo que algunos municipios llegaron a Justicia por la Auditoría, ¿cuáles son esos municipios?

“No tengo conocimiento de cuantos o cuales son, pero si tengo conocimiento preciso de que eso se hace y se cumple. No obstante, también hay que dejar claro en este sentido, para que la gente entienda, que la Auditoría no es un órgano jurisdiccional, nosotros no somos fiscales penales, no tenemos capacidad para determinar la existencia o no de un delito, pero tenemos capacidad para determinar observancia o inobservancia en el ejercicio del presupuesto de cada uno de los municipios. A partir de allí, nosotros al momento del informe definitivo señalamos observaciones y hacemos recomendaciones respecto al cumplimiento o no, por ejemplo, de la ley de contrataciones. Es decir, cómo los municipios contratan, cómo compran, todo eso obedece o tiene que tener un respaldo legal financiero de la normativa provincial.

Ahora, cuando hay conductas u operaciones que están apartadas de esa normativa provincial financiera, válidamente el auditor del área puede considerar la posible o no existencia de una conducta, perseguible de oficio por un delito, en ese caso, se hacen las denuncias. En el caso recientemente conocido en el tema de Pichanal, existen presentaciones penales hechas oportunamente, momento en el cual cesa la intervención de la Auditoría, porque hasta allí llega el cumplimiento de su función”.

¿Y esto pasa a manos de la Justicia?

“Exactamente, por eso le decía al principio, al no ser nosotros un órgano jurisdiccional, no tenemos competencia para tratar unos delitos, se agota la tarea, las formulaciones, las observaciones están hechas en el caso de Pichanal y muchos otros municipios que no llegan a la prensa, porque solamente nuestra misión se cumplimenta con los informes de la web de la Auditoría. Esos informes obviamente son públicos, la Constitución también prevé claramente que esos instrumentos son públicos, a los cuales todos tiene acceso, son numerosos los pedidos, por ejemplo, de concejo deliberantes de distintos municipios que nos requieren sobre este tipo de cuestiones, a los cuales se accede y se comparte, no se persigue con esto una utilidad política de parte de la Auditoría, sino solamente cumplimiento de la obligación del principio de publicidad de los actos”.

Usted también fue juez de la Corte de Justicia de Salta, ¿cómo la ve hoy y cómo evalúa la salida de Abel Cornejo?

“Lo que yo sostengo es que los jueces de la Corte de Justicia provincial deben ser inamovibles, no me parece que sea un sistema acertado el que tenemos en Salta. Si mal no recuerdo creo que es la única provincia en todo el país que tiene este sistema, la no determinación de la inamovilidad de los jueces desde mi punto de vista, atenta en cuanto a la estabilidad y al sistema que uno elija para su Corte de Justicia. Lo que sí creo, de que eso debe darse en un ámbito de legitimidad suficiente y en este caso al ser una materia estrictamente constitucional debería discutirse, como se tiene que discutir a través de una constituyente. Me parece que el tema es demasiado importante como para dejarlo limitado a una cuestión de acciones judiciales o de leyes provinciales, me parece que, si es un tema que se debe tratar, discutir, trabajar, analizar opciones y el ámbito propicio para eso, desde mi punto de vista, es una asamblea constituyente”.

Hay personas que lo liga directamente a Juan Carlos Romero, ¿cuál es su opinión?

“La Auditoría, los 5 auditores que hoy están en ejercicio de sus funciones, tiene representatividad política distinta. Hay cuestiones de la que me pregunta que escapo, yo evidentemente estoy alineado con ese sector político, ahora ese sector político compitió con el gobernador Urtubey en el 2015 desde la oposición. Yo sigo perteneciendo a ese espacio político, más allá de las diferencias de alineación política que uno pueda tener dentro del Colegio de Auditores, eso no se ha visto, no se ha sentido, no se notó lo político porque al ser un organismo eminentemente técnico eso no se ha notado, tenemos comunidad generacional con algunas personas de la que usted nombro, he trabajado con Yarade, pero insisto, yo he llegado desde otro sector político.

El análisis o las derivaciones que tengan la posición del doctor Romero en el ámbito de la provincia exceden un poco en el marco de esta auditoría. Yo le puedo decir que llegué desde ese sector como usted bien señala, me mantengo en ese sector y también digo que eso no ha afectado ni mi relación con el resto de los auditores ni fundamentalmente con la gente de Grand Bourg, con quien se ha trabajado sin tener en cuenta ese tipo de cuestiones. De ahí, las derivaciones políticas que cada uno haga de eso corre por cuenta de cada uno y cada uno se mantiene en el lugar en el que está”.