Álvaro Pérez: “Si queremos sacar a la gente de la pobreza, tenemos que cobrar menos impuestos”

SALTA (Redacción) – En el marco de la crisis económica que impacta gravemente a la Argentina, el INDEC ha publicado estadísticas que confirman que la pobreza sigue aumentando. Tuvimos la oportunidad de hablar con el contador Álvaro Pérez, especialista en finanzas y director de la consultora Finex, para que brinde su análisis de los números.…

Álvaro Pérez: “Si queremos sacar a la gente de la pobreza, tenemos que cobrar menos impuestos”

SALTA (Redacción) – En el marco de la crisis económica que impacta gravemente a la Argentina, el INDEC ha publicado estadísticas que confirman que la pobreza sigue aumentando. Tuvimos la oportunidad de hablar con el contador Álvaro Pérez, especialista en finanzas y director de la consultora Finex, para que brinde su análisis de los números.

El INDEC ha dado a conocer datos con respecto a los ingresos que necesita una familia tipo. Hoy la clase media prácticamente ha desaparecido y la clase media baja está prácticamente dentro de la pobreza. ¿Cuál es su opinión del tema?

Es interesante lo que pasa en mediciones de pobreza. Mientras en el mundo se habla del big data, de saber todo de todos todo el tiempo, con el kirchnerismo ni siquiera teníamos métodos de medición y estábamos convencidos de que teníamos el 5% de pobres igual que Alemania; de ese mundo venimos. Es muy importante ponerlo en contraste y ver: ¿por qué no medimos bien? ¿Por qué no hablamos de big data? De cosas realmente reales.

Antes nos faltaba información y ahora tenemos información buena pero falta pulir. Lo que mide el Indec es un índice, y está compuesto de bienes; ahora la pregunta es: ¿los bienes que evalúa Indec son los que un jubilado que vive en Pichanal consume? El jubilado de Pichanal seguramente no consume salud porque lo paga a través de PAMI, no asume transporte con seguridad porque va caminando a donde tiene que ir, con lo cual que diríamos que los bienes que componen la canasta que mide el Indec no son representativos de todas las zonas y necesitaríamos una mirada más federal.

Sí se puede revelar el interior del interior, las sensaciones de que seguimos siendo un país unitario. Nos han discutido siempre que debemos ser federales y cada candidato siempre que viene dice exactamente lo mismo, pero tenemos un país que no es federal y eso está claro y lo vemos hoy en el dato de nivel de ingresos que debe tener una persona o familia para no ser pobres. Preguntemos al de Pichanal si con $27,520 es pobre o no.

Se conoció también la pobreza medida por la UCA, y habla de una pobreza estructural donde no tenés agua potable, cloacas, problemas de infraestructura, de imposibilidad de acceso a la información, una serie de parámetros; no solo el ingreso define la pobreza. La pobreza se define por un lado de ingresos de $27,520 para abajo sos pobre; después, está la pobreza estructural, porque podés ganar 30 mil pesos, pero no tener agua corriente, energía eléctrica.

La pobreza estructural no se resuelve de un año a otro, porque pareciera que Macri llevó de 5% de Alemania al 32.7% de pobreza, y nadie que tenga criterio puede decir eso; Macri no rompe cloacas, no generó falta de seguridad en todos los sentidos, seguridad alimentaria, sobre todo. La gente está sin saber si va a comer o no y eso es lo que duele y sobre la que tiene que trabajar el Estado con reales políticas y no cuestiones que tiene que ver con el momento eleccionario o no.

Necesitamos un país federal, necesitamos realmente mostrar los datos de pobreza, no solo de ingresos sino también estructurales. En la sociedad argentina parece que si ganás $27500 sos pobre y 38 mil pesos pagás impuestos a las ganancias, con lo cual aquí hay una distorsión. ¿Cómo una persona que apenas acaba de salir de la pobreza va a pagar impuestos a las ganancias? Lo paga porque tiene un estado híper enorme recaudador que tiene que cobrar impuestos a todo el mundo. Entonces tenemos que replantearnos: si nosotros queremos sacar a alguien de la pobreza, necesitamos cobrar menos impuestos, pero también necesitamos recaudar más, ampliar la base de recaudación.

Una persona gasta $27,500 para no ser pobre, eso es lo que tiene que consumir, ¿sabes cuánto llega realmente? – la mitad de esto se va en impuestos, $13500 de lo que gasta se va en impuestos. No es que gastamos mucho o poco, lo importante es que gastamos mal. El Estado gasta muy mal y lo hacen todos los países de Latinoamérica, quizás Argentina es la cabeza pero se va mucho en construcción, en gastos que no tiene que ver con inversión, que tienen que ver con gastos corrientes, favoritismos o con situaciones políticas. El replanteo tiene que ser que queremos un estado que promueva el desarrollo de inversión, porque es la única forma de salir adelante, o queremos un estado donde solo vea de recaudar para distribuir y cuando distribuye que no distribuya como lo hizo hasta acá, porque hasta aquí nos trajeron con 32% de pobreza y Salta con 37%.

Hay una pirámide en donde hay 5% que estaría en el nivel más alto. La clase media no se la toma en cuenta, ¿esto se va a poder modificar? ¿Cuál es su posición con respecto a esto?

La acumulación de capital en la porción más pequeña del 5% de la población se da en todos los niveles del mundo, cada día los ricos son más ricos y los pobres más pobres. Las clases media en países como la Argentina que no han crecido, también hay que ser coherentes, Argentina hace años que no crece porque crece un año y lo decrece al año siguiente y así llevamos 10 años sin crecer, entonces no hay posibilidad de que haya movimientos sociales, no hay posibilidad de que un chico nazca pobre y se haga rico, cuesta mucho y va a costar más en medida que no se aporte en infraestructura, en educación, en cuestiones básicas para el desarrollo, en conectividad. Ahora tenemos una red 4G, pero hasta hace poco un chico que nacía pobre no tenía las herramientas para conocer el mundo que le puede brindar una solución a su situación. Es muy difícil que unas personas puedan moverse y escalar en las pirámides, necesitamos un Estado, una economía que dé esas condiciones, generando empleo, y el empleo lo da el sector privado. Entonces tenés que promover el sector privado con menos impuestos; eso genera déficit fiscal, pero para eso hay que gastar menos. Necesitamos tener un Estado menos voraz y más eficiente en lo que gasta para que promueva el desarrollo en las inversiones.

Las inversiones se promueven con el marco normativo que les das, en Salta se ve con la minería y con las reglas de juego claras, que no suban los ingresos brutos cuando dijiste el viernes que no subían y me lo subiste el lunes, porque eso es inseguridad jurídica y de eso tenemos que hacernos responsables.

Escribimos con la mano y borramos con el codo, todo en Argentina es así y es en toda la historia, no es que le está pasando hoy a Macri o a Urtubey, le pasó a toda la Argentina. Que el ingreso de la población pueda como los indios, que cada día comen más y mejor es porque su economía cada vez crece más, crece al 7% o 10% por año. Sale gente que no comía y empieza a comer todos los días. En Argentina no se da esa situación, nosotros seguimos decreciendo en nuestra productividad, PBI como lo venimos haciendo y podemos caer en situaciones muy complicadas.

El desempleo todavía esta manejable, pero ¿qué pasa en donde los planes sociales dejan de existir? O se licuen por una híper inflación. En uno de estos escenarios, el plan que vos tenías que cobraban 6 mil pesos, comprás un cuarto de la canasta; hoy con 4 planes de la casa se paga el costo, y con las changas que se pagan extras, se complementa. ¿Qué pasa si esos cuatro planes que tenemos en casa se licuan con un 1000% de inflación? – vas a entrar en un problema alimentario grave, en un problema de desempleo, vas a salir a buscar empleo. Ahora también subió la cantidad de gente que busca empleo y eso se da quizás porque tengo mis expectativas cambiadas en el mundo laboral o porque tengo una necesidad que ya no me alcanza con mi asignación o plan, componente.

La cultura del trabajo debería ser fundamental, una Argentina que promueva el desarrollo hacia el mundo, que siga las exportaciones. Ya fracasó el modelo de sustitución de importación. Algunos dicen que la industria se promueve desde la normativa, transparencia y menos presión tributaria; Trump lo está haciendo, China, el mundo va hacia la baja de los tipos impositivos para poder desarrollar sus negocios; nosotros estamos subiendo retenciones a quienes exportan.

El Gobierno incrementa el gasto social, sube los impuestos y después alguien le dice que es neoliberal, exactamente al revés.

¿Hay esperanzas aquí en Salta?

La verdad que es muy difícil decir eso, no me animaría a decir si en cinco años las cosas se solucionarán. Me parece que es ir paso a paso y sentar bases para el desarrollo, una economía con números más coherentes y más sensatos, subir las tarifas no es un negocio como unos dicen para “los amigos de Macri”, subir las tarifas o liberar el precio de petróleo que hoy pagamos nosotros tiene que ver con darle sensatez al precio de la economía. Cuando vos das sensatez podemos tener las reglas claras que necesitamos para que inviertan.

Tecpetrol está vendiendo 17 de millones de metros cúbicos por día. Nosotros estamos exportando gas, antes importábamos. Yo hablé con un cliente que trabaja en la plataforma de Total gas que perdió cantidad de ventas de mano del cupo que ganó Tecpetrol, le pedí que me pase información.

Creo que necesitamos centrar las bases. Presupuestos que converjan a un déficit que el mundo o que podamos pagar, déficit cero, variables que sean claras (cuánto vale el dólar y el precio de la economía- antes tenías reservas netas negativas en el central, ahora tenemos positivas), hay una parte que se puede usar y otra que no.

Tenés reservas positivas, antes tenías un banco central donde Martín Redrado se fue porque  CFK le quería manotear los fondos y lo usaban como su cajero electrónico, y hoy Dujovne el viernes presentó una reforma de la carta orgánica del banco central promoviendo la independencia. La independencia es fundamental para que te crean. Vamos a ver si la oposición quiere.

Creo que la oposición no va a querer, porque si quiere eso se ata de manos y cuando venga el que viene, no va a poder imprimir ni financiar gastos del Estado ametalado el tesoro ni la impresión de billetes, con lo cual creo que ningún peronista en su sano juicio quiere que eso ocurra.

En algún punto, la energía, yo trabajaba en una industria y la empresa no tenía energía eléctrica ni gas para fabricar lo que fabricábamos, se cortaba la luz y en invierno el gas. Hoy Argentina tiene las capas, algunas cuestiones van mejorando para lo que viene. Eso es lo que, apuesta el Gobierno, hay que ver si llegan, que se empiece a materializar.

Argentina tiene chances de entrar en un ciclo positivo, tienen que darse algunas cuestiones, de presupuestos, que los déficits converjan, que la infraestructura de energía avance en el país, que los inversores vean ya que no llegaron las lluvias de inversiones porque no sabían que podían hacer los cambios necesarios. ¿Vos te animás a ir a Brasil hoy con Bolsonaro? Y todos responderían, vamos a ver cómo maneja el Congreso, esperemos la elección de medio término o si el proceso continúa, con lo cual vamos a dar un avance, pero no el definitivo.

Creo que están viendo desde afuera si Argentina quiere cambiar, no sabremos si quiere, no lo digo por Macri porque puede venir otro, el tema que venga un peronista o no, tiene que decir “queremos cuentas ordenadas, que sea una Argentina donde la inversión mande. Hay muchos que dicen que la Argentina es un país de timba financiera. Tiene que ver con el único objetivo de bajar la inflación, algunos dicen que lo harían controlando los precios, lo harían llamando al fabricante de fideos y le diría que baje los precios o le quito la empresa. Así no se baja, Venezuela está desabastecida.

Cuando iba al supermercado antes, con Cristina, no entregaba productos porque no tenía ese precio, precios cuidados no tengo productos. Entonces empiezo a inventar precios a otras cosas. El mundo tiene que ver con una Argentina sensata y una Argentina que abandone en su corazón el populismo. Si seguimos con el discurso populista que gana elecciones, no creo que vayamos a cambiar la pirámide que sea otra Argentina. Cuando podemos le manoteamos la plata al campo, le subimos las retenciones a importadores, que generan divisas, cuando podemos le ponemos impuestos a la renta financiera, entonces la jubilada que tiene un plazo fijo, que trabajó toda su vida, ahora tiene que pagar impuestos a las ganancias, aunque haya perdido contra la inflación. Y la señora tiene que pagar impuestos a la renta financiera, somos insensatos.