La mujer que busca cambiar el negocio azucarero

Para los abuelos que llegaron a la Argentina para trabajar la piedra, la gran especialidad de los inmigrantes croatas, no era posible imaginar un futuro. Pero la nieta, Catalina Lonac, hoy lleva la batuta en el grupo Los Balcanes, la empresa azucarera que tiene cuatros ingenios, una productora de alcohol de caña y una generadora…

La mujer que busca cambiar el negocio azucarero

Para los abuelos que llegaron a la Argentina para trabajar la piedra, la gran especialidad de los inmigrantes croatas, no era posible imaginar un futuro. Pero la nieta, Catalina Lonac, hoy lleva la batuta en el grupo Los Balcanes, la empresa azucarera que tiene cuatros ingenios, una productora de alcohol de caña y una generadora de energía a partir de los residuos de la caña. Además, fundó la universidad San Pablo T, la primera que es laica en todo el Norte.

Lonac se recibió a abogada a los 22 años en su Tucumán natal y se dedicó a defender a los cañeros, organizó cooperativas y finalmente compró ingenios. A los 61 años se ríe con satisfacción por el camino recorrido en una provincia como Tucumán que sobrevivió a las crisis de esa actividad, superando incluso la de 1966 cuando el general Juan Carlos Onganía cerró los ingenios. Lonac cuenta el secreto familiar: “Para poder seguir, reinvertimos todo, son enormes cantidades de dinero para poder crecer”.

Parece relajada pese a una rutina que consiste en estar al frente de una industria difícil y ponerle el hombro a la universidad que fundó en Tucumán. Y se esmera por mostrar que tiene capacidad para moverse por igual en el mundo de los negocios y el de la academia.

Mirá también

Newsletters Clarín

Qué pasó hoy | Te contamos las noticias más importantes del día, y que pasará mañana cuando te levantes

De Lunes a viernes por la tarde.

Recibir newsletter

Como productores azucareros hace rato que decidieron reconvertir el negocio del azúcar hacia el derivado del etanol: producen mitad azúcar y mitad este biocombustible y ya son los número uno de la Argentina con 220.000 metros cúbicos por año.

“Somos una fábrica de energía”, dice al contar que tras una inversión de US$ 87 millones producen electricidad y aportan 60 megavatios a la red.

Asegura que en la Argentina hay plantadas 400.000 hectáreas de caña y que de la mano del etanol y de la energía es posible “llegar a 2 millones de hectáreas y sacar de la pobreza a regiones totalmente desérticas”.

Claro que su suerte esta atada a la economía doméstica, el destino del 90% de lo que producen. Por eso define su estrategia actual como defensiva, aunque el sistema los empuja a no detenerse.

En cuanto a la universidad, arrancaron con cuatro carreras y llegaron a las 18 y a un campus de 60 hectáreas.

La cuota promedio de 2019 es de $ 6.000 y jura que poseen un generoso sistema de becas. “Somos la única universidad privada que tiene una reserva natural de 3.700 hectáreas, con una base de biólogos trabajando en flora y fauna. Nacimos para formar nuestros propios recursos humanos. Recorrí muchas universidad privadas en el mundo y advertí que había un hilo conductor: muchas habían surgido de una pequeña gran industria o una familia que necesitaba formar sus recursos humanos”.

Curiosamente sus mayores orgullos surgen de la universidad. El año pasado vendieron drones fabricados en esa universidad a Córdoba y desarrollaron un dron de alta montaña que puede llevar hasta 8 kilos de medicamentos u otros productos.

También crearon una camiseta inteligente para cardíacos, que lee el estado del paciente y se pueden prevenir infartos, por computadora avisándole a la persona que debe ir a su médico. Todo, en base a la primera patente de la Universidad, que registró el desarrollo de nanofibras.

Para Catalina Lonac es mucho más que un bálsamo para un año como el actual.

Según su visión, 2019 es sumamente complicado, “con una falta de crédito total, con tasas que a veces llegan al 80%, con empresarios que tienen que sacar un crédito para pagar los impuestos y con precios de los productos que no acompañan”.

Consultada sobre la estrategia, suelta: “Estamos muy preocupados y para seguir en pie buscamos un socio”. Lonac desliza que prefiere ser la dueña del 40% de algo que del 100% de nada.

La pregunta es si logrará encontrarlo.