José Luis Gioia: “Antes que nada debo decir que soy actor”

El actor aseguró que “para un comediante desarrollar un papel serio es mucho más fácil que hacer comedia para un actor que se supone siempre hizo roles serios”. trailer La película tiene como eje a un hombre que, en la Patagonia y varado con su automóvil camino a Chile, adonde parece huir aunque no se…

José Luis Gioia: “Antes que nada debo decir que soy actor”

El actor aseguró que “para un comediante desarrollar un papel serio es mucho más fácil que hacer comedia para un actor que se supone siempre hizo roles serios”.

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La película tiene como eje a un hombre que, en la Patagonia y varado con su automóvil camino a Chile, adonde parece huir aunque no se sabe de qué, se cruza con un veterano solitario que vive allí en su cabaña con sus trineos y sus perros, con el entablará un curioso vínculo afectivo, lleno de enigmas.

Gioia, el hombre de los trineos, en 2009 ganador de los premios Cóndor y Sur, comparte la historia con Gastón Pauls, que vuelve al cine interpretando a este porteño que esconde secretos, y también con Víctor Laplace, al que le toca interpretar a un inescrupuloso y violento inversor de la zona.

-Télam: ¿Comedia o drama?-José Luis Gioia: Antes que nada debo decir que soy actor. Parece obvio, pero no. No se puede subir a un escenario y hacer humor sin ser actor. No es lo mismo un contador de cuentos, que también lo soy, pero en verdad soy actor de toda mi vida y que haya tomado el camino del humor es porque me gusta el humor. Hay muy buenos actores dramáticos en todo el mundo que incursionan en la comedia con frecuencia. Robert de Niro, Jack Nicholson y Dustin Hoffman son algunos de esos casos. El humor tiene sus propios códigos, su ritmo, sus tiempos, y el drama otros, pero uno es actor.

-T: El público encasilla…-JLG: Hace 46 años que vivo haciendo personajes, y muchas cosas que tienen contenido humorístico pueden ser al mismo tiempo dramáticas. Muchos cuentos comunes y corrientes, historias populares, son historias dramáticas que terminan con un remate humorístico. Cuando hago humor uno está haciendo un montón personajes arriba del escenario y resulta que mucha gente se sorprende porque yo haga drama. Vivo la necesidad imperiosa de actuar, de tener papeles y crear personajes. El personaje está adentro de uno: lo buscó y lo encuentro. No es que me lo dan servido, yo lo voy encontrando, el cómo habla y cómo se mueve, dentro mío. “¡Pero este muchacho contaba chistes!”, suelen decir. Creo que es un encasillamiento que se da principalmente en este país “¡Pero si éste es cómico!”, y acaso los cómicos ¿no son actores?

-T: ¿Cómo fue el trabajo con Gastón Pauls? La película es de ustedes dos y en parte también de Víctor Laplace, que compone a alguien poco escrupuloso…

-JLG: La experiencia con Gastón fue excelente. Es un tipo dúctil, muy generoso, un joven actor con 60 películas a cuestas, que ha trabajado mucho y por suerte lo sigue haciendo.