El trabajo de los trolls, pajareras y call centers para políticos

En época de elecciones de repente surgen nuevos amigos en Facebook, Instagram e incluso Twitter, pero probablemente su intención no sea entablar una relación, sino más bien direccionar una opinión. En Argentina, se habla mucho de los trolls, las pajareras e incluso los call centers que funcionan para posicionar a políticos o instalar temas en…

El trabajo de los trolls, pajareras y call centers para políticos

En época de elecciones de repente surgen nuevos amigos en Facebook, Instagram e incluso Twitter, pero probablemente su intención no sea entablar una relación, sino más bien direccionar una opinión. En Argentina, se habla mucho de los trolls, las pajareras e incluso los call centers que funcionan para posicionar a políticos o instalar temas en la sociedad.

En los últimos años, en las redes sociales todas aquellas discusiones públicas sobre temas importantes cuentan con un ingrediente novedoso: el accionar de los trolls en las redes e incluso alcanza a los medios digitales que se hacen eco de lo que es tendencia.

El término troll se remonta a las primeras épocas de Internet y denominaba a los usuarios que sólo por diversión o malicia buscaban arruinar las conversaciones. Para lograr este objetivo recurrían a la agresión y a la provocación, sus rasgos más notables.

Sin embargo, la inserción en el mundo de la política le dio nuevas características. Un troll pasó a ser una persona que administra una o varias cuentas en forma manual sin revelar su verdadera identidad, lo cual constituye la principal diferencia con un cibermilitante, es decir, una persona que defiende una ideología en las redes sociales. Muchas veces este tipo de personas que manejan varias cuentas logran posicionar en tendencias dentro de la red del pajarito, a temas mayormente nacionales, para que los que navegan por esta red consuman lo que ellos pretenden imponer. Pero los trolls no solamente generan tendencias, también defienden a personajes, se convierten en militantes, en defensores de una ideología (pagada) e incluso llegan a ser guerreros en combates políticos tras el teclado. 

A su vez, los trolls suelen operar en coordinación con cientos o miles de bots, que son cuentas que funcionan de forma automatizada. Estas no generan contenido propio, pero replican y masifican un mensaje determinado. Suelen ser cuentas nuevas con poca actividad, fotos ilustrativas y que se siguen mutuamente.

Para hablar al respecto de este tema, desde El Intra contactamos a Diego Comba, conocido community manager en Salta, quien trabaja para el Gobierno de la Provincia y algunos políticos y empresarios que buscan presencia en la red. El entrevistado dejó en claro que a la hora de que se contratan los servicios de un profesional de esta materia, se debe dejar en claro que es lo que se quiere mostrar en las redes, cuales son los límites y principalmente que es lo que no se quiere exponer ante los ojos del mundo de seguidores. “El límite en las redes se lo pone cada persona, como lo hace con la forma de hablar, de decir o hacer las cosas. Si se trabaja con alguna persona que quiere estar en las redes, se debe trasladar su personalidad a una cuenta”.

Para Comba, internet es el único lugar en el que realmente existe una libertad completa y absoluta, por lo que al ser consultado sobre la posibilidad de una regulación por medio de leyes que restrinjan ciertas cosas en época de veda electoral le pareció un disparate. “Al no estar regulado, el viernes, sábado e incluso domingo de veda electoral yo trabajo igual o más q siempre, al igual que todos en las redes, pero no creo que lo que se haga en esos días mueva el amperímetro o haga ganar o perder una contienda electoral”.

Por otra parte, Comba contó que en Salta hay de todo, gente real, gente que no existe porque no es gente, al ser trolls o ser una máquina que es algo ficticio. Además, dijo que es muy común ver a lo que ellos denominan la ciber militancia. Respecto a los trolls, Comba dijo que a su entender la gente maduró mucho al no creer en cuentas que tienen muchos números, o letras árabes, fotos de modelos, entonces al no ser confiables consideró casi inservibles el accionar de las conocidas como pajareras o call centers. A esta madurez la adjudico a lo mucho que se expuso esta temática en el último tiempo, por lo que ahora incluso se chequea la información de las redes para evitar creer en fake news (noticias falsas).

En Salta, según Comba, un trabajador que maneja varias cuentas, cada una de ellas con un personaje y una supuesta historia cobra alrededor de siete mil pesos para trabajar durante 24 horas, requiriendo de mucha atención, ya que se deben seguir hilos de conversación, discusiones e incluso apoyar temas a requerimiento del político que contrate este servicio.

Por otra parte, dijo que en Salta hay algunos lugares que se encargan de trabajar las redes sociales con cuentas falsas, como se le llama en la jerga, “pajareras” y otros solo cumplen tarea de troll desde sus domicilios para ciertos políticos salteños, además mencionó que cuando a nivel nacional se busca defender o instaurar una temática en nuestra provincia, se activan cuentas que promueven el tema.  “A mi hace tiempo me ofrecieron un call center venezolano a 50 dólares por persona y yo elegía la cantidad de gente que yo quería, el dólar estaba 40, pero no acepté” dijo.

Buscan regular “el uso de redes sociales en campaña”

Año tras año, las redes sociales son blanco de críticas, teniendo en cuenta que las mismas se utilizan para hacer campaña en medio de las vedas electorales y surgen todo tipo de cuestionamiento sobre el accionar de los políticos al respecto. Sin embargo, el senador nacional por Salta, Rodolfo Urtubey, explicó que el Congreso busca regular el “uso de redes sociales en campaña”.

El senador nacional por Salta, Rodolfo Urtubey, confirmó que continúa el debate en la Comisión de Asuntos Constitucionales sobre la regulación del uso de las redes sociales en las campañas políticas, señalando que el objetivo es tratar de llegar a un acuerdo que se traduzca en un único proyecto.

En este sentido, el legislador aseguró que se trata de un tema difícil que contempla muchos “condimentos”, ya que se considera que hay redes que pueden regularse como los medios de comunicación gráfico, mientras que es complicada la regulación en el caso de las que tienen uso personal, “en las que se podrían barajar la posibilidad de sanciones o de marcar la responsabilidad de las plataformas y buscadores”.