José de Álzaga sobre una selfie muy particular

Amigo Lector: una vez más demuestro que manejo la información correcta. Acá está la verdadera foto que publicara ayer mi excompañero de tabloide @liosconlaley (Diego Nofal) quien cholulamente captura una imagen y la publicara como si fuera retratada en una escena. En fin.  Hasta para ser indecente hay que tener conducta. Por ejemplo, si fuera el caso…

José de Álzaga sobre una selfie muy particular

Amigo Lector: una vez más demuestro que manejo la información correcta. Acá está la verdadera foto que publicara ayer mi excompañero de tabloide @liosconlaley (Diego Nofal) quien cholulamente captura una imagen y la publicara como si fuera retratada en una escena. En fin. 


Hasta para ser indecente hay que tener conducta. Por ejemplo, si fuera el caso de un mafioso desprolijo, este Nofal no sería más que un punga con aspiraciones organizativas, como la ralea que “dirige” el Partido Obrero, por ejemplo. ¡Qué lejos han quedado aquellos días en que los “taitas” y malevos morían en su ley! 


Introito para describir la conducta miserable de ese traidor a la rasta y la boina jamaiquina, ex bagayero de liendres y herbolario del cannabis libre; el utópico majadero de la revolución perdida de Nofal, conocido en el mundo del hampa como “Turco”! Mi espíritu se sonroja ante la visión de este Nofal ahora en clave de “cochino cerdo capitalista”. ¡Miradle el gesto devocionario que compone ante un recio Juan Manuel! Esa mirada que la misma Julieta Capuleto hubiera envidiado de poder echar sobre su Romeo. Si, Nofal, sois la vergüenza de los mártires de La Higuera boliviana. Decid que al “Che” le amputaron las manos sino las tendríais ya de gargantilla en vuestra glotis. Más, creo que la audiencia compartirá la duda: ¿Qué os hizo cambiar así? ¿Alguna decepción doctrinaria? ¿La caída del Muro de Berlín?, o… ¿El varonil porte del Juan Manuel? Si por caso fuera esta última la respuesta, podéis apelar al argumento de la inclusión igualitaria que todos aceptaremos aplicando nuestra caridad cristiana. Pero si haceís confesión pública de masculinidad, no tendremos más que concluir que sacrificaste vuestra pediculosis en el altar del capitalismo liberal. 


No hay duda, sois un converso y como tal un fanático, de donde deberé concluir con William Cowper que “El fanatismo, es el falso incendio de las mentes sobrecalentadas.” Vos, ni siquiera eso, apenas una mente calenturienta. Vale un trago de Russo Baltique -El vodka más caro de colección, para vosotros, los que no superáis el nivel “vino de la casa”.- Hasta la próxima.