José de Álzaga sobre la postal entre Matías Posadas e Ignacio Jarsún

Amigo Lector: Cosas hay que me provocan la misma curiosidad que cuando observo el Orden Thysanoptero en mi colección de insectos, que dicho sea educaré al populacho sobre este interesante hobby que despuntaba David Rockefeller, por ejemplo, y os diré que los Thysanoptero son una plaga de cultivo, microscópicos, por cierto. De igual manera los…

José de Álzaga sobre la postal entre Matías Posadas e Ignacio Jarsún

Amigo Lector: Cosas hay que me provocan la misma curiosidad que cuando observo el Orden Thysanoptero en mi colección de insectos, que dicho sea educaré al populacho sobre este interesante hobby que despuntaba David Rockefeller, por ejemplo, y os diré que los Thysanoptero son una plaga de cultivo, microscópicos, por cierto. De igual manera los ejemplares que contiene esta fotografía me producen esa misma sensación de repugnancia a la primera vista.

Mi ojo acostumbrado a discernir entre valioso al orden natural me avisa de que se trata de entes inútiles para todo servicio, de allí que me cueste asimilar seres con cerebros tan mínimos y funciones elementales pueden ser funcionarios. Pero bueno, fijaos, la “Mariquita” de la izquierda -Antes de que enviés una carta documento os señalo que se trata del nombre de una variedad de los Coccinélidos, unos coleópteros sin importancia- que en el Registro Civil que maneja otro anélido como Matías Assenatto, fue asentado bajo el nombre de Matías Posadas, un bicho de cosecha que vuela donde el viento más fuerte lo alcanza y allí se aferra, anida y carcome, ni más ni menos.

Ahora ha recalado en el sector del “pygmaey” Gustavo Ruberto (alias Sáenz) abandonando a su benefactor, Juan Manuel, quien pródigo ha convertido en seres sustentables a gusarapos como este dicho Matías Posadas. ¡Cuidaos vos, Ruberto “Alias Sáenz”), esta especie de los Posadas es como las hienas, siempre ríe antes de comeros!. A su lado veo a un ejemplar de expresión anodina –boba, diría un lego- de quien no tengo noticias y si no le conozco debe ser nadie. No vale la pena desovar pensamiento alguno sobre este que si es capaz de mostrarse al lado de un Posadas, o es un inepto político o bien un aprendiz de felón. Sin embargo, hay que estar prevenidos y en lugar de tomar algún elixir exótico me parece más oportuno conducirme a preparar una mezcla de Estuco de Parfs con acetato de etilo con que reducimos al estado de muestrario a los insectos, porque como dijo Seth Brundle: ““Los insectos no hacen política. Son brutales. No tienen compasión ni compromiso. No se puede confiar en un insecto.

Hasta la próxima.-

Ver esta publicación en Instagram

Amigo Lector: Cosas hay que me provocan la misma curiosidad que cuando observo el Orden Thysanoptero en mi colección de insectos, que dicho sea educaré al populacho sobre este interesante hobby que despuntaba David Rockefeller, por ejemplo, y os diré que los Thysanoptero son una plaga de cultivo, microscópicos, por cierto. De igual manera los ejemplares que contiene esta fotografía me producen esa misma sensación de repugnancia a la primera vista. Mi ojo acostumbrado a discernir entre valioso al orden natural me avisa de que se trata de entes inútiles para todo servicio, de allí que me cueste asimilar seres con cerebros tan mínimos y funciones elementales pueden ser funcionarios. Pero bueno, fijaos, la “Mariquita” de la izquierda -Antes de que enviés una carta documento os señalo que se trata del nombre de una variedad de los Coccinélidos, unos coleópteros sin importancia- que en el Registro Civil que maneja otro anélido como Matías Assenatto, fue asentado bajo el nombre de Matías Posadas, un bicho de cosecha que vuela donde el viento más fuerte lo alcanza y allí se aferra, anida y carcome, ni más ni menos. Ahora ha recalado en el sector del “pygmaey” Gustavo Ruberto (alias Sáenz) abandonando a su benefactor, Juan Manuel, quien pródigo ha convertido en seres sustentables a gusarapos como este dicho Matías Posadas. ¡Cuidaos vos, Ruberto “Alias “Sáenz”), esta especie de los Posadas es como las hienas, siempre ríe antes de comeros! A su lado veo a un ejemplar de expresión anodina –boba, diría un lego- de quien no tengo noticias y si no le conozco debe ser nadie. No vale la pena desovar pensamiento alguno sobre este que si es capaz de mostrarse al lado de un Posadas, o es un inepto político o bien un aprendiz de felón. Sin embargo, hay que estar prevenidos y en lugar de tomar algún elixir exótico me parece más oportuno conducirme a preparar una mezcla de Estuco de Parfs con acetato de etilo con que reducimos al estado de muestrario a los insectos, porque como dijo Seth Brundle: ““Los insectos no hacen política. Son brutales. No tienen compasión ni compromiso. No se puede confiar en un insecto. Hasta la próxima.-

Una publicación compartida de José de Álzaga (@josedealzaga) el