José de Álzaga sobre Marcos Urtubey

Amigo Lector: ¿Qué veo? Al amigo Marcos Urtubey formando parte integrante de una composición de época en perfecta armonización de personalidad y ambiente. Ciertamente, una postal que me recuerda a Scrooge McDuck (“Tío Rico” para la chusma), una “Mise-en-scene” que rescata la pompa y alcurnia de la noble casta nuestra: la gente decente.  ¡Ah, si…

José de  Álzaga sobre Marcos Urtubey

Amigo Lector: ¿Qué veo? Al amigo Marcos Urtubey formando parte integrante de una composición de época en perfecta armonización de personalidad y ambiente. Ciertamente, una postal que me recuerda a Scrooge McDuck (“Tío Rico” para la chusma), una “Mise-en-scene” que rescata la pompa y alcurnia de la noble casta nuestra: la gente decente.

 ¡Ah, si me parece volver a esos años dorados de la sala principal de la estancia mientras desde la victrola “La Danza de las Horas” de Domenico Ponchielli hacía danzar a las damas y caballeros, mientras los más asentados miraban desde las poltronas y sillones de cuero repujado. Para quien la vida le ha otorgado la gracia de salvar un alma (Ya lo decía San Agustín: “Has salvado un alma, has salvado la tuya”), me alcanza el júbilo al ver al niño Marcos Urtubey manteniendo esa veta de linaje puro…, aunque bien se dice que químicamente puro nada existe sobre la Tierra, menos en cuestiones de ADN sobre lo cual le asiste la razón a Darwin cuando dice que el hombre desciende del primate y Marcos Urtubey desciende de su padre, como sus medias lo atestiguan. Sabrá la audiencia considerar que me demandará unos meses más esta tarea ímproba de pulir estos dislates: “Estamos en obras”.

Mientras mi espíritu filantrópico se halla empeñado en estas lides, mis inquietudes intelectuales me llevaron hasta la ex Madre Patria que alguna vez nos colonizó pero que la feliz inspiración de algunos mestizos hizo que nos libráramos de aquella especie degradada que fueron los Borbones. En aquella tierra de la “Sardana Catalana” participé del Mobile World Congress en Barcelona, invitado especialmente por mi amigo James A. Forese, Presidente del Citigroup y CEO del Institutional Clients Group, donde departimos sobre las últimas novedades tecnológicas … y bueno, el altruismo que inspira mi espíritu me ha llevado a pensar que era hora de que mi amigo y pupilo, Marcos Urtubey -quien se encontraba también por estos lares en compañía de su sofisticada y sexy novia Victoria, (“Vito” para los iniciados) debía comenzar a formarse como un verdadero líder político y de dejarlo yo abandonado al lado de ese cocoliche que la vida le endosó como padre, este lúcido muchacho no tendrá otro destino que terminar entre amigotes como esos vándalos  diletantes  de Los Tekis o Los Nocheros, o peor aún, esa versión folclórica de Ricardo Arjona que dan en llamar “Chaqueño” Palavecino, vulgar hasta en su apelativo. 

Digo así mientras levanto mi pluma como el Moisés la vara en el Sinaí para decir que lo que no pudo su padre en 23 años lo he logrado en tan sólo uno cuando me fue cedida la educación de la cría en mis manos. En esa intención invité al amigo Marcos a participar de dicho Seminario “Mobile World Congress” obsequiándole una membresía “Platinum Pass” ¡Qué menos por la bagatela de unos 10.000 euros!; tal como suelo hacer con mi “Bro” Mena Saravia, aunque de este último no aguardo mayores resultados. Os digo, Marcos que además de amigo me he asumido en vuestro coaching de vida para legar a los salteños un líder bien formado que supere a toda esa ralea de aquejados por el Síndrome de la Mano Ajena (elegante eufemismo para no decir cleptómanos).

¡Oh, ahora puedo reposar en paz sabiendo que he realizado mi obra de bien según dijera Eurípides: “Las buenas personas son como velas; se queman para dar luz a los demás”. Vale un buen trago de Teso La Monja, Toro, bien español. ¡Salud!