José de Álzaga sobre Pino Paz Posse y Lara Gros

Estimados lectores. Me es casi imposible leer noticias de mi Salta quinceañera sin que me asalte el disgusto o se desate un abanico de adjetivaciones -Quintana Dixit- dado mi diagnóstico de corteza irritable.  Como Juan –el profeta, no el mequetrefe-, veo abrirse los abismos y emerger a la prostituta de Babilonia apoderándose de la persona…

José de Álzaga sobre Pino Paz Posse y Lara Gros

Estimados lectores. Me es casi imposible leer noticias de mi Salta quinceañera sin que me asalte el disgusto o se desate un abanico de adjetivaciones -Quintana Dixit- dado mi diagnóstico de corteza irritable. 


Como Juan –el profeta, no el mequetrefe-, veo abrirse los abismos y emerger a la prostituta de Babilonia apoderándose de la persona de quien fuera un cortés caballero, un hijodalgo de familia decente, hasta hoy civilmente rotulado como Lucio Manuel Paz Posse Martínez Saravia. ¡Vedlo allí, fagocitado por la tenebrosa tentación de la voluptuosidad más lúbrica! Hasta en las Saturnales de tiempos de Caracalla había más decoro. Uno proponiendo todo el esfuerzo en salvar a la cría -mi alumno Marcos Urtubey- del mal ejemplo circundante y este “new fit” de Paz Posse Martínez Saravia se lanza al abismo seducido por ese súcubo transfigurado -más “trans” que “figurado”-. ¡Venid cofrades del San Pío X en rescate de esta alma! Sabía que de niño “Pino” teníais afición por las “bombuchas” bien infladas, pero compruebo que todavía mantenéis esa tendencia por la silicona carnestolenda. ¡Que se levanten de sus tumbas los antepasados y pidan el revólver con que Leandro Alem se hizo justicia y vengan a reparar esta infamia a la estirpe reclamándole los apellidos que tan dignamente usaba! ¿O es acaso que los inclinados a la gobernación en esa Salta –la antigua capital de la fe- son todos dados al jaraneo desordenado de la libido? 


Párrafo aparte para el desahuciado moral de Marcelo Lara Gros, sempiterno intendente de la tórrida Orán, cuya expresión de disoluto lo delata como un poseso lascivo y de rosto tuneo. La última vez que observé tanta grasa junta fue en el Mater Dei cuando le sacaron un quiste a mi madre!!!! ¡Ah, no, tanta disipación y felonía me alienta al empipado de un buen “The Macallan”, un scotch para iniciados –por supuesto-. Vuelvo a mirar esta vergonzosa fotografía del ¿amigo? Lucio Manuel , ex Paz Posse Martínez Saravia y este enfardado Lara Gross y recuerdo a Demócrates cuando dijo: “Todo está perdido cuando los malos sirven de ejemplo y los buenos de mofa.-

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Estimados lectores. Me es casi imposible leer noticias de mi Salta quinceañera sin que me asalte el disgusto o se desate un abanico de adjetivaciones -Quintana Dixit- dado mi diagnóstico de corteza irritable. Como Juan –el profeta, no el mequetrefe-, veo abrirse los abismos y emerger a la prostituta de Babilonia apoderándose de la persona de quien fuera un cortés caballero, un hijodalgo de familia decente, hasta hoy civilmente rotulado como Lucio Manuel Paz Posse Martínez Saravia. ¡Vedlo allí, fagocitado por la tenebrosa tentación de la voluptuosidad más lúbrica! Hasta en las Saturnales de tiempos de Caracalla había más decoro. Uno proponiendo todo el esfuerzo en salvar a la cría -mi alumno Marcos Urtubey- del mal ejemplo circundante y este “new fit” de Paz Posse Martínez Saravia se lanza al abismo seducido por ese súcubo transfigurado -más “trans” que “figurado”-. ¡Venid cofrades del San Pío X en rescate de esta alma! Sabía que de niño “Pino” teníais afición por las “bombuchas” bien infladas, pero compruebo que todavía mantenéis esa tendencia por la silicona carnestolenda. ¡Que se levanten de sus tumbas los antepasados y pidan el revólver con que Leandro Alem se hizo justicia y vengan a reparar esta infamia a la estirpe reclamándole los apellidos que tan dignamente usaba! ¿O es acaso que los inclinados a la gobernación en esa Salta –la antigua capital de la fe- son todos dados al jaraneo desordenado de la libido? Párrafo aparte para el desahuciado moral de Marcelo Lara Gros, sempiterno intendente de la tórrida Orán, cuya expresión de disoluto lo delata como un poseso lascivo y de rosto tuneo. La última vez que observé tanta grasa junta fue en el Mater Dei cuando le sacaron un quiste a mi madre!!!! ¡Ah, no, tanta disipación y felonía me alienta al empipado de un buen “The Macallan”, un scotch para iniciados –por supuesto-. Vuelvo a mirar esta vergonzosa fotografía del ¿amigo? Lucio Manuel , ex Paz Posse Martínez Saravia y este enfardado Lara Gross y recuerdo a Demócrates cuando dijo: “Todo está perdido cuando los malos sirven de ejemplo y los buenos de mofa.-

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